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En el Club seguimos con lo de las profecías. (En la corte de Felipe). 172

19 diciembre 2010

-Otras apariciones menores como la de la Virgen en la Saleta

de 1846 también anunciaban secretos y castigos a humildes pastorcitos. En este caso parece que se llamaban Maximino y Melania, quienes afirmaban que se  les reveló entre otras cosas la proliferación de “malos libros” y que los espíritus de tinieblas provocarán un relajamiento universal en lo relativo al servicio de Dios y obtendrán poder sobre la naturaleza; habrá Iglesias destinadas al servicio de esos espíritus y una falsa luz alumbrará el mundo. La fase siguiente se caracterizará por la abolición de los poderes civiles y eclesiásticos y la ausencia de orden y justicia.

 

Lo de siempre.

 

-Predice guerras en Francia, Italia, España e Inglaterra y más tarde una guerra general que será espantosa. París será quemado y Marsella, engullida. Cuando todo sea horror, crimen y blasfemia, Jesucristo “por un acto de justicia y misericordia para con los justos ordenará a sus ángeles que hagan perecer a todos los enemigos de la Iglesia y a todos los hombres dados al pecado”. El resultado será la paz, la reconciliación de Dios con los hombres, Jesucristo será servido, adorado y glorificado. Los nuevos reyes serán el brazo derecho de la Iglesia Santa… El Evangelio será predicado por todas partes….”.

 

Conocíamos a una niña que se llamaba Saleta. Estaba malita, y era un encanto. Así que no sé. Mira que ponerle el nombre para recordar que estamos saturados de guerras civiles, de odio, de crímenes y de todo tipo de atrocidades…El triunfo del bien y la verdad, integrado siempre en las “revelaciones”, será cosa de Disney, que no está congelado o criogenizado, o vivo como un zombi, según parece. Pero no quiero hablar de eso, me acuerdo del abuelo Miguel, presente y ausente, incapacitado y asistido, querido y añorado cuando se fue y siguió viviendo, y fue una bendición y una carga, pero el cuerpo no vela, aguanta poco, ya lo dijo el Maestro: “¿No habéis podido velar conmigo una hora?”.

 

 

-En un texto más preciso, a modo de sentencia, un fraile portugués de nombre Fray Gil canonizado como San Egidio predijo entre otras cosas, lo siguiente:

 

 

Lusitania sanguine orbata                         Portugal,  huérfano  de  sangre

regio,  diu  ingemiscet   et                               real, gemirá por largo tiempo y

multipliciter  patietur; sed                               padecerá mucho, pero Dios será

propitius  tibi  Deus,  salus                              propicio. La  salvación  vendrá

e longinquo veniet, et inspe‑                          de lejos y serás redimido ines‑

rate ab insperato redimeris                              peradamente por un no esperado.

 

África debellabitur.                                   El África será sojuzgada.

 

Imperium othomanum ruet.                       El imperio otomano desaparecerá.

 

 

Ecclesia martyribus coro‑                          La Iglesia será coronada de

nabitur.                                                       mártires.

 

Bisantiun subvertetur.                                 Bizancio será subvertida.

 

Domus Dei recuperabitur.                           La Casa de Dios será recuperada.

 

Omnia mutabuntur.                                     Todas las cosas cambiarán.

 

-La predicción se conoce al menos desde 1905;  nos permite contemplar en Portugal una sustitución de la Monarquía ‑de la que el fraile sin duda era partidario- y una probable instauración de aquella por alguien que, por ahora no ha llegado. A lo mejor es el Rey de Castilla, como lo fue su antecesor homónimo, el alquimista de Dios.

 

Me quedé de piedra. ¡El Cura conocía cosas que yo había visto en el buró de mi hermano!. Escritas con su letra menuda, avara de papeles, heredada de la manía de aprovechar hasta los márgenes. ¿Lo habrían comentado? Así que el rarito no era él. Era yo. Porque a otros sí les mostraba confianza. Pero algo no encajaba del todo. La rerencia al rey de Castilla y al alquimista de Dios pasó desapercibida en el fárrago de palabras y de frases. Para mí, sin embargo, fue como un aldabonazo. Un golpe de gong en el silencio. El Cura estuvo en casa cuando murió mi padre, y habló mucho con mi hermano. Estuvieron juntos, pero yo pensaba que la timidez enfermiza de uno y el carácter absorbente de otro habría hecho difícil esa intimidad que exige mostrar lo que escribimos, mucho más allá de lo que pensamos. El hombre es celoso de sus letras, de nada más, ningún otro arte se oculta voluntariamente. Las letras duermen, y cuando se despiertan, a veces ya es demasiado tarde para caminar.

 

-La sojuzgación de África a través de las opresiones de reyezuelos y dictadorzuelos, juguetes muchas veces de sus amos albinos o tostados constituye el más abundante ganado en los pastos del poder en África.

 

-En cuanto a la desaparición del imperio otomano, parece  que  ha tenido lugar con la constitución de la república en Turquía y la abolición del Califato tras el rápido proceso que tuvo lugar tras la primera Guerra Mundial.

 

-Respecto a los mártires de la Iglesia, es obvio que todas las Iglesias tienen sus mártires.

 

-La subversión de Bizancio es  la dominante sustitución de lo Cristiano por lo Musulmán, aunque existe una profecía que abre al culto católico Santa Sofía.

 

-Las visiones de catalina Emmerich se reducen al combate entre “la hija del rey” que se supone que es la Iglesia con sus armas de oración y penitencia, con la Basílica de San Pedro como cuartel general y el Papa al frente del gran ejército, guiado desde lo alto por el Arcángel San Miguel, como un nuevo “Santiago matamoros” que protege a los buenos vestidos con blancos mandiles bordados de azul contra sus enemigos:  una posible alusión a la masonería, bestia negra de tantos. Cuando habla “de personajes con uniforme y condecoraciones que señalan los puntos de las murallas a destruir y consultan en un libro de gran tamaño el plan de destrucción, pues serán los…nazis, jemeres, maoístas, vietcongs, aliados en Dresde, echadores de la A en el Enola Gay, en fin… A elegir, los indios o los cow boys. No todos los republicanos son santos ¡Vaya título para un papel higiénico, marca del diablo!

 

…En cuanto a la intervención del “ángel exterminador”, los libros Sagrados están repletos de referencias que después ha recogido de múltiples formas  la tradición, la liturgia, y la leyenda: el exterminio del ejército de Senaquerib o la visión del ángel que destruye el ejército francés en Rusia, del P. Bianchi. Por cierto que éste parece ser el ángel predilecto en la ejecución de grandes sucesos anormales como cuando un autobús fue conducido, según relataron sus ocupantes, por este mismo ángel Miguel allá por 1981 de acuerdo con  las hemerotecas.

 

-Ya lo dice San Gregorio: Quoties mirae virtutis aliquid agitur, toties Michael mitti perhibetur.

 

Nos quedamos esperando la traducción, pero el Cura se sabía los originales, sin saber el significado, como los médicos de urgencias cuando te leen el electro. Pero en resumen es que el arcángel está en todo.

 

 

– En el S.XII la santa  Hildegarda era considerada una gran profetisa. Llamándose así no tenía mucho mérito. Habló de guerras atroces y crueles y de una sociedad finalmente purificada y del triunfo de la Iglesia.

 

En un sermón que San Vicente dio en Barcelona el 13 de Septiembre de 1403, según el libro de Antonio Bosch “Profecías” impreso en 1879, se anuncia la gran catástrofe seguida de la purificación.  Francia será abatida totalmente y se dirige a los catalanes diciendo que “las mujeres en aquel tiempo vestirán como los hombres y se portarán licenciosamente y que los hombres vestirán vilmente como las mujeres”.

 

 

¡Pues como no lo consigan los sindicatos!

 

 

 

Las profecías. (cont.)

16 abril 2010

Las visiones de Catalina Emmerich se reducen al combate entre “la hija del rey” que se supone que es la Iglesia con sus armas de oración y penitencia, con la Basílica de San Pedro como cuartel general y el Papa al frente del gran ejército, guiado desde lo alto por el Arcángel San Miguel, como un nuevo “Santiago matamoros” que protege a los buenos vestidos con blancos mandiles bordados de azul contra sus enemigos. Curiosamente hay una posible alusión a la masonería  bestia negra de tantos  cuando habla “de personajes con uniforme y condecoraciones o señalan los puntos de las murallas a destruir y consultan en un libro de gran tamaño el plan de destrucción”. En cuanto a la intervención del “ángel exterminador”, los libros Sagrados están repletos de referencias que después ha recogido de múltiples formas, la tradición, la liturgia, y la leyenda (cit. p. ej. el exterminio del ejército de Senaquerib o la visión del ángel que destruye el ejército francés en Rusia, del P. Bianchi). Por cierto que este parece ser el ángel predilecto en la ejecución de grandes sucesos anormales  recordemos el caso de un autobús que durante varios kilómetros fue conducido, según relataron sus ocupantes por este mismo ángel Miguel y que apareció en la prensa diaria  creo que en algún día del último trimestre de 1981  confirmando lo que dice San Gregorio: Quoties mirae virtutis aliquid agitur, toties Michael mitti perhibetur.

En el S.XII la santa Católica Hildegarda era considerada una gran profetisa. Habló de guerras atroces y crueles y de una sociedad finalmente purificada y del triunfo de la Iglesia.

En un sermón que S. Vicente publicó en Barcelona el 13 de Septiembre de 1403, según el libro de Antonio Bosch “Profecías” impreso en 1879, se anuncia la gran catástrofe seguida de la purificación. Concretamente Francia será abatida totalmente, se dirige a los catalanes diciendo que “las mujeres en aquel tiempo vestirán como los hombres y se portarán licenciosamente y que los hombres vestirán vilmente como las mujeres”.

Un franciscano del S. XVI el beato Nicolás Factor anuncia que “se levantará en la Iglesia el espíritu de un nuevo David que será un Pontífice Romano, escogido por la mano de Dios, el cual reformará la Iglesia Católica…este nuevo Pontífice volverá a la Iglesia a su antiguo estado y reducirá los herejes se juntará con el rey en quien estará la gracia de Dios y los dos… con poderoso ejército marcharán a Jerusalén…Excitados los españoles por la santidad de esta causa se apoderará de ellos un ardor tan santo, que partirán sin despedirse de sus padres y sin arreglar sus negocios.

Esta referencia al ardor hispano se encuentra también en Sta. Brígida, princesa Sueca que escribió sus revelaciones en la primera mitad del S.XIV tras afirmar que antes de la venida del Anticristo y tras el cumplimiento de la escritura en Isaías LV, 5: “llamarás a pueblos que te son desconocidos aunque no me conocen me glorificarán”, se abrirán a la fe algunas naciones y tras una guerra funestísima que tendrá fin “cuando sea proclamado emperador un hombre engendrado en la estirpe de España… quien ha de destruir la secta de Mahoma y restituirá el templo de sta. Sofía”.

Normalmente se quiere interpretar, desde la perspectiva misionera Católica, la llamada Evangelización que tuvo lugar a partir de 1492, al referirse a las Naciones que se abrirán a la fe. El hombre al que se refiere puede ser escogido entre una amplia gama de enemigos de la verdad y del bien, por lo que cada cual toma partido según su pensamiento o sus circunstancias.

Del Monarca poderoso unido al Papa Santo nos habla también la predicación del Padre Lorenzo Ricchi. Su predicción, de finales del S. XVIII (era general de la Compañía de Jesús cuando Clemente XIV la suprimió en enero de 1773) habla de que está a punto de nacer un nuevo Lucifer espíritu de orgullo, de libertinaje y de irreligión; habla de la opresión de la Iglesia en Francia y de que se derribará el Papado. Es curioso destacar como la famosa cuarteta de Nostradamus normalmente imputable a Pío VI puede relacionarse con esta caída del Papa.

Anuncia también guerras que afligirán a la humanidad y especialmente el nacimiento de un hombre monarca, fuerte y poderoso, vencedor de Italia y de otras naciones, que restablecerá la Religión Católica por miras políticas y tomará como divisa el águila rapaz. Despojará a otros príncipes y actuará con sus despojos en forma nepotística; cualquier observador puede ver aquí delineada la figura de Napoleón.

Más adelante habla de un duque fuerte, quien, adelante será el monarca poderoso al que nos hemos referido.

A mediados del S. XVII el venerable Bartolomeus Holzhauser se refirió al cumplimiento o concreción de la Epístola de San Judas, especialmente en su versículo 18: “Los preceptos divinos y humanos, serán despreciados… muchos cristianos estarán interiormente muertos en el ateísmo, calvinismo… algunos amigos del Señor, como luz del mundo brillarán en la tierra, y aquel monarca fuerte que ha de venir destruirá las repúblicas por sus fundamentos.

El beato Bartolomé Saluzzo anuncia que “cuando la sociedad haya sido bien castigada, bien azotada y desolada, entonces vivirán de otro modo el pueblo y el clero y subirá al Papado un Pastor que gobernará con amor y celo”. Es la conocida ‘profecía del Gran Papa’.

En mil ochocientos la venerable sor Clara Isabel nos habla de que “todos se regocijan porque creen pasada la época de los Ayes, pero aún se verá otro mucho peor que la pasada, lo que padecisteis es nada en comparación con lo que padeceréis…”

Parece normal que la “época de los Ayes” se refiera a la Revolución Francesa, dada la forma en que se redacta el presagio. El futuro no parece, según viene siendo costumbre entre los videntes, con perspectivas favorables.

La venerable madre del Bour ve también ángeles exterminadores que hieren la tierra, aunque finalmente intervendrá la misericordia divina. Además incide en comentarios de carácter doméstico que al parecer preocupan mucho al Infinito como los bailes, lujo en los trajes, etc. Tuvo lugar esta predicción a mediados del S. XIX.

María de Terreaux reveló que se le ha anunciado un acontecimiento tan espantoso “que los que no estuviesen prevenidos creerán llegado el fin del mundo; pero repentinamente acabará la revolución con un gran milagro que causará el asombro del universo. Los pocos malos que queden se convertirán…”.

Las profecías. (cont.).

16 abril 2010

Otras apariciones menores como la de la Virgen de la Saleta de 1846 también anunciaban secretos y castigos a humildes pastorcitos. En este caso parece que se llamaban Maximino y Melania, quienes afirmaban que se les reveló entre otras cosas la proliferación de “malos libros” y que los espíritus de tinieblas provocarán un relajamiento universal en lo relativo al servicio de Dios y obtendrán poder sobre la naturaleza; habrá Iglesias destinadas al servicio de esos espíritus y una falsa luz alumbrará el mundo. La fase siguiente se caracterizará por la abolición de los poderes civiles y eclesiásticos y la ausencia de orden y justicia.

Predice guerras en Francia, Italia, España e Inglaterra y más tarde una guerra general que será espantosa. París será quemado y Marsella, engullida. Cuando todo sea horror, crimen y blasfemia, Jesucristo “por un acto de justicia y misericordia para con los justos ordenará a sus ángeles que hagan perecer a todos los enemigos de la Iglesia y a todos los hombres dados al pecado”. El resultado será la paz, la reconciliación de Dios con los hombres, Jesucristo será servido, adorado y glorificado. Los nuevos reyes serán el brazo derecho de la Iglesia Santa… El Evangelio será predicado por todas partes….”.

Ciertamente no es difícil encontrar concordancias que vengan a corroborar de algún modo la verdad de las revelaciones antedichas, ya que estamos saturados de guerras civiles, de odio, de crímenes y de todo tipo de atrocidades. Sin embargo no existe posibilidad alguna de plantear una exégesis con datos cronológicos definitivos. Hubo una guerra civil en España, hubo una sucesión de gravísimos desórdenes en Francia tuvo lugar una guerra en 1914 y la segunda de 1939, etc. El triunfo del bien y la verdad, es obviamente, integrado siempre en las “revelaciones”, por lo que no es de extrañar la fase triunfalista, un tanto cruel, con que finaliza la transcripción de lo que la Virgen comunicó en la Saleta a nuestros pastorcitos.

En un texto más preciso, a modo de sentencia, un fraile portugués de nombre Fray Gil canonizado como San Egidio predijo entre otras cosas, lo siguiente:

11. Lusitania sanguine orbata Portugal, huérfano de sangre

regio, diu ingemiscet et real, gemirá por largo tiempo y

multipliciter patietur; sed padecerá mucho, pero Dios será

propitius tibi Deus, salus propicio. La salvación vendrá

e longinquo veniet, et inspe  de lejos y serás redimido ines

rate ab insperato redimeris peradamente por un no esperado.

12. África debellabitur. El África será sojuzgada.

13. Imperium othomanum ruet. El imperio otomano desaparecerá.

14.Ecclesia martiribus coronabitur. La Iglesia será coronada de

mártires.

15. Bisantiun subvertetur. Bizancio será subvertida.

16. Domus Dei recuperabitur. La Casa de Dios será recuperada.

17. Omnia mutabuntur. Todas las cosas cambiarán.

No tenemos el texto completo pero sí es digno de tener en cuenta que la predicción se conoce al menos desde 1905; la circunscripción geográfica limitada del texto nos permite contemplar en Portugal una sustitución de la Monarquía  de la que el fraile sin duda era partidario- y una probable instauración de aquella por alguien que, por ahora no ha llegado.

La sojuzgación de África se presta a innúmeras exégesis; lamentablemente creemos que a demasiadas por evidentes. No vamos a hacer un recorrido histórico por el colonialismo ni parece oportuno tampoco realizarlo a través de las opresiones de reyezuelos y dictadorzuelos, juguetes muchas veces de sus amos albinos o tostados que constituyen el más abundante ganado en los pastos del poder en África.

En cuanto a la desaparición del imperio otomano, parece pacífico admitir que ello ha tenido lugar con la constitución de la república en Turquía y la abolición del Califato tras el rápido proceso que tuvo lugar tras la primera Guerra Mundial.

Respecto a los mártires de la Iglesia, es obvio que todas las Iglesias tienen sus mártires.

La subversión de Bizancio es manifiestamente a nuestro juicio la dominante sustitución de lo Cristiano por lo Musulmán, aunque existe una profecía que abre al culto católico Santa Sofía.

Las dos últimas referencias pueden referirse a los llamados lugares santos o simplemente al restablecimiento de la religión, enlazando ambos.

Las Profecías. “Futura grandeza de España”.

15 abril 2010

Sin entrar ahora en lo que la Iglesia Católica considera o no integrado en el cuerpo profético que incorpora a su doctrina o a su tradición vamos a considerar a modo de pequeña aportación documental algunas de las “visiones y predicciones” de carácter exclusivamente religioso, en su mayor parte recogidas como apoyo de la supuesta “Futura Grandeza de España según notables profecías”. Para que quien pueda consultar dicho libro tenga más fácil su tarea vamos a seguir el orden recogido en el mismo.

ISABEL CANORI: Nació en Roma el 21 2 1774 y falleció el 5 2 1825.

Los datos que siguen constan en su Proceso de Beatificación. La naturaleza de los mismos es visionaria y claramente histérica, términos ambos que en modo alguno anulan su posible certeza. En dos de las visiones se reproduce la imagen del árbol y en todas existe el factor común de la magnificencia o el estruendo y esa singularidad peligrosamente subjetivizadora de las confidencias directas emanadas de Dios o del cielo.

a) Los Cuatro Arboles. En la visión el Apóstol Pedro desciende del cielo revestido como Pontífice y dirigiéndose a los cuatro puntos cardinales los bendice, brotando del centro de cada cruz un árbol luminoso.

Tras escoger a los “mejores” de los miembros de la Iglesia, simbolizados en cándidas ovejas, los refugia bajo los árboles, dejando a los demás aparentemente abandonados; en efecto inmediatamente se desencadena un cataclismo que simboliza la vengadora mano de Dios y que arrasa, a los impíos. Los demonios destruyen y escarnian a placer. La vidente no dudó en preguntarle al mismo Jesucristo acerca del simbolismo de su visión, aunque estaba suficientemente claro que se trataba de la Iglesia que bajo sus ramas acogía, por los méritos de la Redención, a sus fieles.

Nuestra opinión es que no cabe en absoluto acudir a una referencia hispana, como hace López Galua. Se trata sin duda de una visión emanada de la constante dicotómica, entre el bien y el mal y de la obsesión complaciente de los que a sí mismos se consideran elegidos. Los cuatro puntos adoptan la coherencia de la figura en cruz y, así mismo de la Universalidad tanto de la salvación como de la catástrofe.

b) El 15 de octubre de 1818 a la vidente le fue mostrado un mundo lleno de vicio sumergido en las “perversas máximas de la filosofía moderna” y recorrido por un “demonio feísimo”, que impone la renuncia a la fe de Jesucristo.

c) En un espeso bosque le son señalados cinco árboles corpulentos que, representan las “cinco herejías modernas… en oposición al Evangelio y que buscan la destrucción”.

d) En un espacioso arsenal los Ángeles se disponen a restaurar una nave, que es la Iglesia, en su diálogo con Jesucristo, éste le confirma la paz que Dios dará a su Iglesia tras la terrible tempestad por la que ha de pasar.

e) Pedro y Pablo descienden del cielo cazando a todos los espíritus diabólicos a los que encadenan, mientras el mundo queda envuelto en celestial resplandor símbolo de la reconciliación entre Dios y los hombres. Los ángeles llevan ante el Trono de Pedro a los escogidos refugiados a la sombra de los cuatro árboles y del estandarte de la Iglesia Católica. La visión finaliza con la reorganización de la Iglesia y su veneración universal.

f) La última manifestación profética o simbólica de la venerable Isabel Canori Mora se refiere a cómo el Señor Jesús le manifiesta que reformará la Iglesia y formará un nuevo apostolado, con un nuevo Pastor, enviando al Divino Espíritu, a renovar la paz de la tierra. Envuelve en el misterio otras revelaciones acerca de una muy gran obra que tendrá lugar tras un “profundo trastorno del mundo”.

Poco hay que añadir al comentario ya realizado, puesto que se mantiene la constante escatológica y la fervorosa lucha de la verdad contra el error. Evidentemente no podemos compartir la opinión de que las “cinco monstruosas herejías” sean el panteísmo, el racionalismo, el protestantismo, el modernismo y el comunismo, aunque éstas y otras tendencias del pensamiento y de la acción pueden ser utilizadas por un exégeta nutrido de puñetas; del mismo modo que, a la inversa, encontrar demonios que les asusten y ángeles que les deleiten. La convulsión interminable de sucesos envueltos en sangre con la que la historia crispa su devenir hace que referencias semejantes sean aplicables a cualquier momento.

Una faceta sin embargo merece especial interés y es aquello que parece, conectar con el capítulo XX del Apocalipsis: “Y vi bajar del cielo un Ángel que portaba la llave del abismo, en sus manos una gran cadena. Y prendió al dragón, la antigua serpiente que es Satanás y le ató por mil años. Y le metió en el abismo y lo encerró y puso un sello sobre él para que no engañe más hasta que se cumplan los mil años.” Los tiempos actuales, tras las dos Guerras Mundiales, el hundimiento de Imperios y el resurgimiento de continentes (Asia y África, sin contar a los Arabes), la conciencia colectiva de la ruptura de los valores tradicionales, la pugna constante en pro de razones que satisfagan los intereses de clases, de grupos de presión, de partidos, y de sobre todo, el belicismo imperante aportan datos definidores de un cierto abismo y un trastorno general, en el que, desde luego, es alentadora la esperanza de que el dragón sea reducido aunque sea tan sólo por mil años.

Con la visita de Juan Pablo II a Fátima, coincidente con el “primer aniversario” del atentado que sufrió en Roma, y al que ya hemos hecho mención, se puso de manifiesto una vez más lo exótico, lo místico y lo folklórico que nutre tanto las apariciones en sí mismas, como, y sobre todo, los lugares en que acaecen.

De Lourdes y de Fátima hay tan extensa bibliografía que basta una referencia marginal a la misma. El llamado “Tercer Secreto” o clave de una revelación fundamental que posiblemente deba ser comunicada solemnemente por el pPapa en cualquier momento, ha recobrado en estos días su valor de documento esotérico con ribetes de crispación milenarista. No nos cabe duda alguna de que siguiendo la pauta catastrófica que los caracteriza, este oculto retazo de las divinas confidencias nos ilustrará acerca de terribles plagas, muerte sin fin, hambre, terror y caos, todo ello en castigo de la depravada humanidad y como vía satánica hacia el cada vez más cercano Tártaro.

Lo cierto es que la historia de la humanidad es la Historia de las Guerras, y que no es necesario ser un vidente, un augur, un profeta o un mago para percibir no ya la próxima destrucción sino la constante y creciente ablación de todos los valores y de cualquier aspecto sublime que pudiera englobar nuestra especie y su global entorno.

Las profecías de los Papas. (San Malaquías) III

14 abril 2010

110. Juan Pablo II. De Labore solis. Del trabajo del sol.

En principio parece haber una contraposición entre este lema y el anterior; sol y luna son opuestos. La referencia al sol es netamente elogiosa: revela una fuerza y vigor fuera de lo común; su trabajo implica que deberá sufrir tribulaciones de gran importancia. Hay quien relaciona la acumulación de manchas solares y el texto del lema con las palabras de Cristo (Mateo, 24, 29; Marcos 13, 24; Lucas 21, 25) sobre “señales en el sol” como fenómenos precursores de la venida de Cristo. El atentado sufrido por el Papa, su posterior fatiga y quebranto, pueden sin esfuerzo incorporarse al clima hermenéutico.

111. Benedicto XVI. De Gloria Olivae. De la Gloria del Olivo.

Cuando San Pablo (Romanos, 11, 17 27) dice: “Y si algunas ramas fueron rotas, desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre fuiste injertado en ellas, participando de la raíz, es decir, de la fecundidad del olivo, no te engrías… antes teme porque si Dios no perdonó a las ramas naturales tampoco a ti… Porque si tú fuiste cortado de un olivo silvestre y fuiste injertado (violentamente) en un olivo legítimo, cuanto más los naturales podrán ser injertados en su propio olivo… No ignoréis… que el endurecimiento vino a … Israel hasta que adviniera la plenitud de las naciones; entonces todo Israel será salvo… y entonces tendrá efecto mi alianza con ellos cuando borre sus pecados.

Tradicionalmente se interpreta que Israel, el olivo, se convertirá al final de los tiempos; por eso se fuerza este lema con sentido escatológico. Puede resultar más sencillo suponer que se refiere a un encuentro de los verdaderos valores del pueblo religioso; de su autenticidad. Si esto sucede por reacción frente al anunciado ANTICRISTO, y, por tanto, coincidente con las “señales en el sol” el gran cataclismo y el advenimiento de Cristo, es ya otra cuestión. Como lo es el afirmar que existe ya un Antipapa cismático, un Anticristo, según vimos en el lema 110.

Finalizan así los lemas conocidos de la profecía de San Malaquias. Una última referencia del texto de carácter simbólico y general, menciona a PEDRO ROMANO, que se interpreta como el último Papa. Dice así:

In persecutione extrema Sacrae Romanae Ecclesiae sedebit Petrus Romanus, qui pascet oves in multis tribulationibus: quibus transactis, civitas septicollis diruetur: et judex tremendus judicavit populum.

(En la última persecución de la sacra Iglesia Romana estará en el trono pontificio, Pedro Romano, que cuidará la grey entre muchas tribulaciones, pasadas las cuales será destruida la ciudad de las siete colinas (Roma) y el juez implacable juzgará al pueblo).

Las profecías de los Papas (San Malaquías) III

13 abril 2010

Un comentario muy especial cabe hacer sobre Pío VI. Para ello transcribiremos el cuarteto de Nostradamus:

Romais Pontife, garde de t’aprocher

de la cité que deux fleuves arrouse.

Ton sang viendra aupres de la cracher,

toy et les tiens quand fleurira la rose.

Triunfante la Revolución en Francia, el general Berthier ocupa Roma y el Papa es hecho prisionero. Le ofrecen una fuerte pensión si renacía a toda soberanía temporal y el 19 de febrero de 1.798 los comisarios franceses le intiman a abandonar Roma. Es éste su forzado peregrinaje. Llega a Valence  ciudad regada por dos ríos  y allí muere el 29 de agosto de 1.799. Peregrinó también después cuando sus restos fueron trasladados a Roma, firmado el Concordato con Napoleón.

97. Pío VII. 1.800- 23. Águila Rapaz. Águila rapaz.

Roma estaba ocupada por las fuerzas revolucionarias, por lo que el cónclave que eligió al Cardenal Chiaramonti se celebró en Venecia. Napoleón adopta el águila por emblema; su hijo fue llamado “El Aguilucho”. Con él firmó Pío VII el Concordato en 1.801. Los nuevos obispos serán nombrados por ambas potestades: La religiosa y la civil. En 1.084, en Notre Dame de Paris, el Papa corona emperador a Napoleón. Días después se celebra en el campo de Marte la fiesta de las águilas Imperiales. Cinco años más tarde Napoléon declara anexionado al Imperio francés el Estado Pontificio. Pío VII le excomulga, y es conducido a Francia.

Tras el 20 de abril de 1.814, fecha en que Napoleón se dirige al destierro de Elba vuelve el papa a Roma y los borbones al trono francés. El Águila rapaz reemprende CIEN DIAS su siniestro vuelo. Waterloo es su definitivo fin. Y que el lema sea por cada cual asumido, ante el cúmulo de datos que se ofrecen más allá de la coincidencia.

98. León XII. 1.823.29. Canis et Coluber. El perro y la serpiente.

La simbología accidental que revelan los dos animales, es, respectivamente, referida al celoso guardián y a la astucia y tortuosidad. En el primer sentido, el conservador Pontífice advirtió ya desde el inicio de su reinado contra los errores filosóficos, las sectas protestantes, y las deformes interpretaciones de la Biblia. Persiguió, además, con energía, las sociedades secretas y devolvió a los Jesuítas el Colegio Romano. Según algunos comentaristas en su escudo figuraba un perro y una serpiente.

99. Pío VIII.Pb 1.829 -30. Vir Religiosus. Varón religioso.

Desde el primer momento destacó por su fervor religioso, su antinepotismo y su ciencia. Solicitó formalmente, con ocasión de una indulgencia plenaria, sabiduría, piedad, temor de Dios para la Iglesia. Publicó una encíclica contra los ‘Errores Religiosos’, en pro del espiritualismo. Daniel Rops dijo que desconocía otra política que el Evangelio.

100. Gregorio XVI. 1.831- 46. De Blaneis Etruriae. De los baños de Etruria.

De la orden Camaldulense, condenó la libertad de conciencia, de prensa y pensamiento. Severísimo y gran organizador. La vinculación del lema podría referirse a que en Etruria, en una zona regada por siete fuentes, fundó Camalduli (Campus Maldolo) San Romaldo; de ahí procede la orden a la que perteneció el Papa, quien, pese a su ascetismo intransigente, incluso cantó las cuarenta al Zar Nicolás II, con frases que han pasado a la historia, en su alocución de 22 de julio de 1.842.

101. Pío IX. 1.846- 78. Crux de cruce. La Cruz de la Cruz.

La Cruz es símbolo de martirio, pero también de la Iglesia. San Pablo (Colosentes, I, 24) dijo que su misión es completar en su carne lo que falta a los sufrimientos del Señor a fín de que la redención sea totalmente consumada. La Casa de Saboya, en cuyo escudo figura una cruz, juega un papel importante en esta exégesis: De esta familia salió Clemente VII (42  ‘De Cruce Apostólica’); después del Duque Amadeo de Saboya (Felix. V. Amator Crucis). En 1844 con motivo de la guerra contra Austria, los promotores de la Liga Italiana piden al papa se ponga a su frente; al rechazar tal petición, se convierte en perseguido. El 9 de febrero se proclama la abolición de la soberanía temporal, 81). En 1.859 estalla la 2ª guerra de independencia Italiana, proclamándose dos años después el reino de Italia, bajo Victor Manuel II, de la Casa de Saboya. En 1.870, caído Napoleón III, Víctor Manuel ordena la entrada de sus tropas en el Estado Pontificio. En su alocución de 4 -7 82 dijo, “se nos ha ofrecido una cruz que la naturaleza difícilmente soporta”.

102. León XIII. 1.870-1.902. Lumen in coelo. Luz en el cielo.

El Papa adoptó este lema “Lumen in coelo” al ascender al Pontificado a los 68 años de edad. Se celebraba en Francia el centenario de Voltaire; ya en sus primeras encíclicas apoyaba la tesis de la acción benéfica del Evangelio sobre las naciones previniendo contra el socialismo, el comunismo y el nihilismo. Fomentó los estudios teológicos, filosóficos y científicos, así como el impulso de los bíblicos. Publicó una encíclica sobre el matrimonio cristiano y atacó a la masonería como secta que lucha contra la ciudad de Dios. Publicó también encíclicas sobre la convivencia social  -Principado político – y la libertad Humana. La más trascendental fue la Rerum Novarum, programa social católico. Alperi definió su pontificado como era de Luz. En su escudo hay una estrella de oro y un campo azul.

103 Pío X. 1902 -14. Ignis Ardens. Fuego ardiente.

Su lema programático fue: Instaurare Omnia in Chisto (Instaurar todo en Cristo). Se opuso a la política anticlerical de Francia y España (Canalejas presidía el Consejo de Ministros). Tampoco aceptó las tendencias jacobinas de la República Portuguesa. Inició la codificación del derecho canónico y colaboró para la aprobación en Inglaterra de una Ley que reconocía a los católicos igualdad con los ciudadanos de otra religión, similar al “Ukase” del zar Alejandro sobre tolerancia religiosa. Fue un cancerbero de la fe y el antimodernismo, cuidando de las reformas de la vida religiosa y de los seminarios. En 1.879, siendo Patriarca en Venecia y con ocasión de celebrarse el XIX Consejo Eucarístico, dijo refiriéndose a Cristo: “…sentiréis arder en vosotros la llama de la caridad… arderá vuestro corazón…”. Preparó la edición del primer catecismo y adelantó la Comunión a los niños. El 30 de mayo de 1.954 Pío XII lo proclamó Santo. Creía, según parece dijo a Monseñor Breseo, en las profecías de S. Malaquias, pues se refirió a la inminente ‘religión desolada’. Poco después se iniciaba la 1ª guerra mundial. El cónclave en que fue electo comenzó el día de S. Ignacio (fuego ardiente) y su elevación al Pontificado el día de Sto. Domingo de Guzmán, que se representaba con un perro a los pies, portador de una tea encendida.

104. Benedicto XV. 1.914 -22. Religio Depopulata. Religión despoblada.

La guerra Europea se había anunciado por diferentes predicciones y sus estudiosos ya hacían coincidir este lema con el periodo bíblico. Diecisiete millones de víctimas pueden avalar su sentido, pues fue ciertamente una guerra entre naciones cristianas. En la Edad Media se decía como rogativa: “A Peste, a fame, a bello, libera nos Domine”; pues así, Benedicto XV fue llamado el “papa de la guerra”, como la peste de Milán de 1.576 fue llamada “La peste de San Carlos”. En su 1ª encíclica dijo “más que por fronteras, los pueblos están separados por rencores”. Sobre la conflagración afirmó que “con la horrenda carnicería que deshonra a Europa se ahoga en sangre la religión cristiana”. Introdujo en las letanías el Regina Pacis: Lenin pronunciaría algo después en su famoso eslogan: “la religión es el opio del pueblo”. Los comunistas, ateos por definición,  salvo error,  inician su escalada opresora frente a la religión. Criticó con dureza el tratado de Versalles, que, por otra parte, es, desde una perspectiva histórico jurídica sumamente criticable. Lo llamó ‘semilla de guerra’. Y tuvo razón.

105. Pío XI. 1922 -39. Fides Intrépida. Fe intrépida.

Este Papa alpinista fue, en efecto, audaz. En 1929 firmó Benito Mussolini con su secretario de Estado Gasparri los Pactos de Letrán. En Méjico, en Rusia, en España, triunfa el anticatolicismo; contrapartida del Pontífice, el impulso misionero; consagra Obispos chinos y uno japonés. Estructuró la Acción Católica. Con la encíclica ‘Casti Connubii’ apoya el matrimonio cristiano. Concierta un Concordato con Hitler, pero ante los abusos del nazismo reacciona con su encíclica ‘Mit Brennender Sorge’ (con viva ansia). Cuando Hitler visita a Mussolini en 1.934, el Papa Sale de Roma. Contra el comunismo publica la ‘Divini Redemptoris’, definiéndolo como “doctrina intrínsecamente perversa”. Ataca también el fascio en el documento “Non Abbiamo Bisogno”, y a través del diario Vaticano L ‘observatore romano, Juan XXIII le atribuyó “una fe simple y robusta”, y Pablo VI “una indómita fuerza de ánimo”.

106. Pío XII. 1939- 58. Pastor Angelicus. Pastor Angélico.

Isabel Canori lo llamó, en su profecía, Pontífice docto y Santo. La anónima de 1.776 le declara elegido entre los elegidos. El ángel  enviado según su etimología  es mandatario de Dios omnipotente; el pastor, quien evangélicamente arquetipiza el ciudadano amoroso a su grey. Su médico Galeazzi lo definió como “real con los reyes, diplomático con los políticos, jovial y tierno con los esposos, grave y paternal con los jóvenes, sabio con los sabios, erudito con los letrados, deportista con los deportistas y sublime con los niños”. “Poseía la majestad del soberano de todos los soberanos y la humildad del siervo de los siervos de Dios”. Su actividad pastoral fue, cierto es, inmensa e inagotable. Atacado, como los más grandes, después de muerto, los historiadores coinciden básicamente en que fue uno de los más augustos. En su tiempo se rodó un documental sobre la vida del Papa, que llevó por título “Pastor Angelicus”.

107. Juan XXIII. 1958- 64. Pastor et Nauta. Pastor y navegante.

La exclusión de adjetivos  en particular del “angelicus”, que confiere un singular sentido al nombre, tanto por ser el enviado del Señor, el angel, como por ser benéfico  parece aludir al carácter exclusivamente evangélico del vocablo “Pastor”. (Juan 10 11: Yo soy el buen Pastor que da la vida por sus ovejas…). (Lucas. 15, 3:¿Quién de vosotros, si tiene cien ovejas y pierde una de ellas no deja las noventa y nueve en el campo y va por la extraviada?…). Desde el primero de los cargos importantes actuó ya como misionero, viajero diplomático de la paz. Primero en Bulgaria, después como delegado apostólico en Turquía y en Grecia, luego Nuncio en París. Como en el lema de Gregorio XII (48) también debe aplicarse la interpretación del término nauta para designar a quien rigió la Iglesia, como piloto, en tiempos difíciles; tal vez precisamente si parte de esa dificultad estriba en poner en duda la supremacía Papal. Recordemos que el 25 de enero de 1.959, convocó Juan XXIII el Concilio Vaticano II (Gregorio XII convocó los de Pisa y Constanza). En las dos ocasiones fue discutido y debatido el tema de la supremacía de los Papas. Tal vez la necesidad de pilotar la nave de Pedro imprimiendo un firme rumbo  ratificado por sus sucesores  tal vez el hecho de provenir de Venecia, ciudad navegante por excelencia, afiancen la tesis que el lema propone. Por demás, Juan XXIII, el antipapa fue quien disputó el trono a Gregorio XII, el otro “nauta” que recoge la profecía.

108. Pablo VI. 1964-1978. Flos- Florum. Flor de las Flores.

La flor simboliza la virtud. Con este lema parece que desea recogerse un sentido de resplandeciente y excelsa grandeza. Intelectual puro, sus encíclicas fueron sin embargo de gran fuerza pragmática. Continuador y finalizador del Concilio Vaticano II. Este Papa es para muchos, la representación de una nueva era de la Iglesia, con las dificultades inherentes a la transformación, al ‘aggiornamento’. En su escudo, tenía flores de Lis.

109. Juan Pablo I. (agosto-septiembre de 1978)

Las divisas se refieren a la luna cuando hay por medio un Cisma, de mayor o menor trascendencia; así, en el lema 43, correspondiente al antipapa* español Benedicto XIII,  Luna Cosmedina  si bien aquí coincidía, es nombre familiar  Luna  y su título de Cardenal de Santa maría in Cosmedim, y en el 54, en el que la expresión “De modicitate lunae” pareció apuntar a la pronta finalización del cisma. No sería muy osado aludir en esta ocasión al fenómeno del Obispo integrista Lefebvre y a la cuestión del Palmar de Troya, cuyo pontífice Clemente mantiene en acción su reducida Iglesia. La rápida y extraña muerte de este Papa da así mismo pie para pensar en un sentido diferente del lema, así como en el auge de la nación árabe  simbolizada en la media luna  o, mejor dicho, su influencia decisiva para el mundo.

Las profecías de San Malaquías. (II)

12 abril 2010

75. Gregorio XIV. 1.590 91. Ex Antiquitate Urbis. De la antigüedad de la ciudad.

Fue Nicolás Sfondrato, Papa Gregorio XIV, senador e hijo de senadores. Senador: anciano. Roma: la ciudad antigua, la ciudad por antonomasia. Su pontificado destacó por la afirmación y reconocimiento del Primado de Pedro (primer Obispo de Roma) y de sus sucesores (Obispos de Roma). En la sucesión al trono francés entró a favor de la Liga, frente al protestante Enrique de Navarra, más tarde convertido, junto con la Francia oficial, al catolicismo. (“París bien vale una misa”).

76. Inocencio IX. 1.591. Pia Civitas en Bello. La Ciudad Santa en guerra.

En sus dos meses de Pontificado intervino decididamente contra el protestantismo, a favor de la Liga. Roma estaba en guerra. Su ciudad natal, Bolonia, por otra parte, era llamada Pía, y tenía fama de belicosa.

77. Clemente VIII. 1.592 1.605. Crux Romulea. Cruz Romana.

La Iglesia cuenta entre sus festividades solemnes la de la exaltación de la Santa Cruz, con lo que conmemora no sólo su sentido de redención sino su triunfo histórico. El Papa Clemente VIII fue adalid de esta exaltación cristiana: durante su pontificado se publicó la biblia Clementina y actuó como mecenas y restaurador de grandes Templos. Tuvo lugar en ese tiempo, además, la reconciliación de Enrique IV con la Santa Sede, efemérides que recuerda hay una columna de granito adornada con una cruz en la Basílica de Sta. Mª La Mayor. Motivo que se repite en la cruz que ordenó construir y colocar en el remate de la cúpula de S. Pedro. En el año 600 acudieron a Roma 1.200.000 peregrinos para ganar la indulgencia. Finalmente, para conmemorar la unión del Ducado de Parma a los Estados de la Iglesia mandó acuñar una medalla representando una cruz a cuyo pie figuran una rama de olivo y una palma, con la divisa: Hinc Pax, Hinc Victoria.

78. León XI. 1.605. Undosus Vir. Varón Ondoso.

Pocos días ocupó Alejandro de Medicis, Papa León XI, el Pontificio. Con igual celeridad transcurre el vaivén de las olas y, tal vez, con una similar majestad. Fugaces ambos, como una ola pasó su reinado. Ya en otros lemas se alude a esta fugacidad, aplicable a breves Pontificados, como el 68 y el 74. (Marcelo II y Urbano VII).

79. Paulo V. 1.605 21. Gens Perversa. Gente perversa.

Su lema “spiritus ubi vult spirat”  -sopla el espíritu donde gusta-  traduce singularmente la contradicción entre su pacifismo y la real turbulencia de su tiempo. Excomulgó al dux de Venecia y a su senado vinculados a Mornay, “El Papa hugonote”, cuya idea objeto era la destrucción, militar, del Papado y a Von Anhalt, protestante, empeñado en derribar la casa de Habsburgo, apoyado en la UNIÓN PROTESTANTE, con aliados en todo el mundo. Se inicia la Guerra de los Treinta Años. La existencia misma de la religión católica está en juego, se persigue a los católicos en Francia, Inglaterra, parte de Alemania y Austria, Países Bajos e incluso Oriente.

80. Gregorio XV. 1.621- 23. In Tribulatione Pacis. En la Tribulación de la Paz.

Mediador y pacificador, el cardenal Alejandro Ludovisi, Papa Gregorio XV, buscó siempre la Paz durante los Pontificados de sus predecesores. Fundó la Congregatio de Propaganda Fidei. Evitó la guerra entre Francia y España por la Valtelina, pero no consiguió, tras el triunfo de 1.621 sobre la Unión Protestante, que la Europa protestante se reintegrara a la fe Católica.

81. Urbano VIII. 1.623 44. Lilium et Rosa. el Lirio y la Rosa.

La referencia al Lirio es atribuible a Francia, la nación de las flores de Lis, que ya aparece en otros. (La política pro francesa del Cardenal Maffeo Barberini, Papa Urbano VIII, significará el fracaso católico en la guerra de los Treinta Años. Sostuvo decididamente a Richelieu, quien concertó el matrimonio entre la princesa católica Mª Enriqueta de Francia y el rey protestante de Inglaterra Carlos I. (Las rosas anglicanas de los York con los lirios franceses de los Borbones). Era natural el Papa de Florencia (la ciudad de las flores). Específicamente la rosa significa, como en otros lemas, su afición cortesana y generosa, su amor a lo suntuoso y cierto nepotismo. Dispuso que los cardenales tuvieran el tratamiento de Eminentísimo, lo que añadiría un título de alta relevancia social a su ya habitual fasto material.

82. Inocencio X. 1.644 55. Jocunditas Crucis. La alegría de la Cruz.

El gozo de la salvación en la cruz y su consolidada esperanza frente al Jansenismo, condenado por este Papa, y que defendía la predestinación  y consiguiente limitación para salvarse, resume su más importante realización histórica. Tal vez sea revelador añadir que su elección como Pontífice tuvo lugar el 14 de septiembre de 1.644, festividad de la exaltación de la Santa Cruz. El retrato de este Papa, obra maestra de Velázquez, se encuentra en Roma (Galería de Doria Pamphili).

83. Alejandro VII. 1.655 67. Montium Custos. Guardián de los montes.

Generalmente, “monte” es en la Biblia (y en la mitología) morada de dios (o dioses); baste recordar que en la profecía se refiere a Roma, símbolo de la fe; ultramontanos son aquellos cuya ortodoxia va más allá de la oficial. En 1.661 se publica la tesis Claramontana San Senista, respuesta a la defensa jesuíta de la infalibilidad Pontificia. En ese sentido, fue Alejandro VII acérrimo defensor de Roma (la fe y la integridad doctrinal), es decir, guardián de los montes (Vid. lema 9). Es la época del absolutista y Cesaropapista Luis XIV, el Rey Sol. En su escudo figuran seis colinas coronadas por una estrella, vigilante. Al celebrarse la colocación de la primera piedra de la columnata de Bernini hizo acuñar unas monedas con la inscripción: Fundamenta eius in montibus sanctis (Psalm. 6). Una inscripción colocada por el Papa en uno de los brazos de la columnata dice: Ascendamus in montem domini…

84. Clemente IX 1.667 -69. Sidus Olorum. El astro de los cisnes.

Su divisa: “Aliis, non sibi demens”, y su signo, el pelícano, son ya reveladores. Pero hay más: Giulio Rospigliosi, Papa Clemente IX, recibió unánimes elogios, desde el protestante Ranke hasta Voltaire. Fue, en suma, un astro cisne: como Shakespeare (cisne de Avon), Píndaro (el cisne Tebano), Virgilio (el cisne de Mantua), Fenalon (el cisne de Cambrai). Fue un alto poeta, inmune al nepotismo, generoso. Pacificador, logró la Paz de Aquisgrán, entre Luis XIV y Felipe IV. Durante el cónclave que culminó con su elevación al solio Pontificio ocupó la celda llamada de los cisnes; ave que en la simbología cristiana  como Pelícano, del género palmípedo  es la más excelsa. (Santo Tomás de Aquino llama a Cristo “Pelícano Piadoso” en su Adoro Te devote, latens deitas). De allí salió como astro, como supremo Pastor.

85. Clemente X. 1.670- 76. De Flumine magno. De un gran río.

Constantemente aluden los salmos (87, 123) a la imagen de las aguas que, desde Moisés (en sus dos más característicos episodios: el rescate del Nilo, el paso del mar Rojo) han simbolizado la potencialidad destructora; el diluvio, constante mitológica; la fuerza del torrente, repleta de contenido; las aguas que anegan y ahogan. El cardenal Altieri, nacido en Roma en 1.590, fue rescatado del crecido Tíber por su nodriza, cuando la cuna donde se encontraba flotaba ya sobre las aguas desbordadas. Figura en su escudo familiar la Vía Láctea (Magnum Fluyen Stellarum, que poetizó el gran Virgilio). Figuradamente, su reinado soportó la acometida de ese gran río que fue Luis XVI, su absolutismo, las regalías y la manipulación de los asuntos de la Iglesia, si bien preferimos, cuando la claridad de los términos es suficiente, evitar la interpretación extensiva.

86. Inocencio XI 1.676 -89. Bellua Insatiabilis. Monstruo Insaciable.

Canonizado por Pío XII en 1.956, fue paladín del Pontificado contra el Galicanismo en pro de la libertad de la Iglesia. La fiera insaciable es, naturalmente, Luis XIV; abolida ya la Pragmática Sanción de Bourges, que databa de 1.438, no fueron sin embargo olvidadas sus ideas, cartas de libertades religiosas para los galicanos. Los Obispos y el Clero galicano, con Bosuet al frente, se pusieron al lado de Luis XIV frente al Papa en la cuestión de la Regalías; para graduarse en Derecho o Teología se hizo necesario jurar los cuatro artículos Galicanos, que consagraban, la supremacía del rey, entre otras cuestiones. Nombra el rey Obispos, Inocencio se niega a confirmarlos. Aquel dispone que sea Cardenal el Obispo Beauvais; el Papa le niega el capelo y lanzó contra el embajador francés entredicho y censuras. El rey ocupa Avignon y encierra al Nuncio…(Vid. lema 22). Es cierto que Luis XIV, además, con ánimo de derrocar a los Habsburgo se alió a los turcos, favoreció la rebelión húngara, ayudó a la causa protestante fuera de Francia, y los reprimió cruelmente en sus fronteras. Su absolutismo era antonomástico; su autoconcepto, divino. Dicen los proverbios (28, 15): “León rugiente y oso famélico es el príncipe impío sobre el pueblo pobre’.  En el escudo del Papa, un león y un águila. (vid. lemas 95,97).

87. Alejandro VIII.  1.689 91. Penitencia Gloriosa. Gloriosa Penitencia.

Luchador infatigable contra el galicanismo y los privilegios autoasumidos por el rey sol, logró la sumisión de éste y la anulación de las regalías. Elegido Pontífice el 26 de octubre, festividad de S. Bruno, fundador de los cartujos, hizo gravar en las primeras medallas de su pontificado su esfinge con el lema “Penitencia Gloriosa”. A esta penitencia gloriosa se refiere también la retractación de los Obispos franceses, si bien ésta se realizó formalmente durante la sede, Luis XIV escribe a su representante en Roma refiriéndose a la firmeza del Papa, que consiguió el arrepentimiento de los excesos regios. Francia parece ser la penitente.

88. Inocencio XII. 1.691 1.700. Rastrum in Porta. Rastrillo en la puerta.

Parece cumplir este lema una vez más su papel de Vaticinio: en relación con el de Lucio III (Lumen in ostio, lema 10), a fines del siglo XII (el S. XII marca el apogeo de la Iglesia católica), introduce la simbología del rastrillo, “que aparta la estopa y separa las fibras”.** “sirve para recoger la hierba, paja, broza…”. Introduce el llamado Siglo de las Luces, la Ilustración racionalista ***. La puerta es símbolo de lo que está próximo. Algo iba a barrer pronto la Iglesia: ése es el sentido directo del lema. Por demás, el Papa, cardenal Antonio Pignatelli, era de Rastello, lugar junto a la puerta de Nápoles.

89. Clemente XI. 1.700 21. Flores Circundati. Flores cercadas.

Era Juan Francisco Albani  quien se resistió tenazmente a aceptar la tiara pontificia  natural de Urbino, cuyo escudo ostenta una guirnalda de flores. En una medalla acuñada para celebrar su pontificado se lee: Flores mei fructus honoris et honestitatis, y debajo “flores circundati”. Las flores señalaban cualidades excelsas… rodeadas de tribulaciones, entre las que se cuentan además de la clásica oposición francesa, la ruptura entre Madrid y Roma a causa de la sucesión por la corona de España; las amenazas del emperador Austriaco José cuyas tropas llegaron a Roma; el renacer del Jansenismo.

90. Inocencio XIII. 1.721- 24. De Bona Religione. De una buena religión.

Parece referirse el lema a un origen de firme arraigo religioso; similar en su estructura a los lemas 61, 64, 75. Pertenecía a la familia Lonti, que dio seis Papas a a la Iglesia Católica, siendo éste el séptimo. Su Pontificado destacó en cuanto a la pacificación religiosa en Francia, pese a un intento de cisma y el restablecimiento de la disciplina eclesiástica, con motivo de la intervención en un singular acontecimiento: La cuestión de los convulsionistas o espiritados, que pretendían se daban fenómenos milagrosos en la tumba de un diácono jansenista.

91. Benedicto XIII. Miles in bello. Soldado en guerra.

Calificado paradójicamente de “poco apto para el mando”, pertenecía al clan Orsini, y se emparentaba con los Frangipani, casta de guerreros. Cardenal a los 24 años, hubo de solicitar se revocase su promesa de no aceptar, como dominico, dignidad alguna, al ser elegido Papa. Su escudo encerrado en otro, parece señalar su doble ascendencia militar; su decisión de extender a la Iglesia Universal la misa y el oficio, en Bélgica fue prohibido por el emperador. Varios Obispos, incluso Bosuet, rechazaron el Breviario. El Pontífice no cedió un ápice. ¿Justifica esto  -poco más sabemos, excepto que participó en el asedio de Avignon- que al lema importe  la descripción del profeta?.

92. Clemente XII. 1.730- 40. Columna Excelsa.

“Al que venciere yo le haré columna en el templo de mi Dios”. (Apocalipsis, III, 12). Aparentemente débil, ciego desde 1.732, se distinguió por su fortaleza: desde la revocación de las concesiones hechas a carlos Manuel de Saboya hasta la condena de la masonería bajo pena de excomunión, el 28 de abril de 1.738.. Tal vez el hecho de haber sido el constructor de la fachada de S. Juan de Letrán, dotada de monumentales columnas  -recordemos que Letrán es la sede legítima y Oficial del Obispo de Roma-  sirva de pauta confirmadora, benévolamente, para una exégesis deductiva en el lema.

93. Benedicto XIV. 1.740 -58. Animal Rurale. Animal de campo.

Paradógico lema si es aplicado a quien fue tenido por hombre de extraordinaria inteligencia y sabiduría, máxime cuando procedía este Papa de una ilustre familia senatorial: Los Lambertini típicamente ciudadana. Dotado de soberano humor, no abandonó su ironía cuando, al ser preguntado ritualmente si aceptaba la elección, respondió afirmativamente, alegando que de no hacerlo podían continuar las interminables reuniones del Conclave, lo que resultaba escandaloso. Fue muy popular. Elogiado por todos, Lord Walpole ordenó erigirle un monumento en Londres describiéndole como “monarca sin favoritos ni cortesanos, Papa sin nepotismo, doctor sin orgullo, censor sin acrimonia”. Su tiempo histórico es el de los Borbones; se aplican las doctrinas del llamado “Despotismo Ilustrado”:  “Todo para el pueblo pero sin el pueblo”. Voltaire reina en los salones. Se publica en 1.751 el primer tomo de la Enciclopedia de Dalambert y Diderot. Montesquieu y Rousseau influyen. Goethe augura la inminente ruina de la Iglesia Católica. En medio de tal tinglado parece coherente suponer que el tema citado supone inspiración al Racionalismo y Naturalismo. la conducta del Papa, que encona a los siempre más Papistas, es irónica, conciliador, a veces jovial y lúdica. A nosotros nos place, y, violentando por una vez nuestra norma  -no enjuiciar sino exponer- afirmamos nuestra admiración y simpatía hacia este Pontífice, sugiriendo una más serena lectura histórica al interesado, al curioso. Baste señalar que sus concesiones favorecieron la Ilustración Racionalista, y el retorno al hombre natural que es meta de aquella y descripción del lema.

94. Clemente XIII. 1.758 -69. Rosa Umbrire. Rosa de Umbría.

(Vid. lemas 27, 38, 81). La rosa, esplendor pontificio, aparece aquí en sombra. Decae su brillo y su poder. Existe, pero no aparece. Como en el poema, el diamante lo será por más que lo manche el cieno, pero su fulgor queda oscurecido. Lo cierto es que se tropieza, como en ocasiones anteriores, con un significado dialógico: El Cardenal Carlos Rezzonico, Papa Clemente XIII, había sido gobernador de Rieti, en la Umbría Italiana. Condenó la Enciclopedia; ratificó la del Emilio Rousseauniano. Con ocasión de la expulsión de la Compañía de Jesús de toda Europa, excepto Austria se le presionó para que la disolviera. Al negarse, todos los Estados se pusieron en su contra. Se asiste a la mayor crisis del papado, cuyo esplendor ahora en la sombra, no resurgirá hasta mucho después.

95. Clemente XIV. 1.769 -74. Ursus Velox. Oso Veloz.

Parece un homónimo indio  de América del Norte . La descripción simbólica con que el lema quiere señalar este Pontificado comienza en la que la palabra oso contenga. San Juan (Apoc. 13, 2) y Daniel (7.5) nos hablan de “los pies de la bestia eran como de oso“; y “la bestia era semejante a un oso. “Parece un oso; todo lo destruye”, afirma Hildegarda  -contemporánea de S. Malaquias-   en su carta profética al emperador Conrado. El 21 de julio de 1.778 suprimió la Compañía de Jesús, con la contrapartida satisfactoria de la corte borbónica, que restituyeron al Papado los dominios de Avignon, Benevento y Pontecorvo. Con relación a su muerte y a la rápida descomposición del cadáver se suscitó el recelo de que podía haber sido envenenado. Su casa paterna, en San Arcangelo, cerca de Rimini, tenía como insignia un oso en actitud de correr.

96. Pío VI. 1.775-1.779. Peregrinus Apostolicus. Peregrino Apostólico.

Si aplicamos la significación literal, deducimos que este Papa se desplazará fuera de su tierra en misión apostólica. Noble de Cesena, de 57 años, acometió la desecación de las lagunas Pontinas, foco de epidemias, cuya empresa finalizó, por cierto, Mussolini. Los gobiernos intervienen paladinamente en los asuntos de la Iglesia. Federico II de Prusia llamaba a su sobrino el emperador de Austria José II. “El viaje de Roma a Valence, donde falleció, contribuyó a que con este motivo recibiera el “título” de Peregrino Apostólico (en obras de Monti y Soronzo). Aunque también sirvió para fomentar la idea de fraude en el ‘listado’ profético.

Profecias: San Malaquías.

11 abril 2010

LAS PROFECIAS DE LOS PAPAS:

SAN MALAQUÍAS

LAS PROFECIAS DE LOS PAPAS: SAN MALAQUIAS

El cuarteto que sirve de inspiración a quienes pretenden se produjo, con el atentado contra Juan Pablo II, lo predicho por Nostradamus* es:

Romains Pontife garde de t’approcher

de la cité que deux fleuves arrouse.

Ton sang viendra aupres de la cracher

toy et les tiens quand fleurira la rose.

Romano Pontífice, guardate de acercarte

a la ciudad que riegan los ríos.

Tu sangre vendrás a vertir, cerca de allí

tú y los tuyos, cuando florezca la rosa.

Es esta una referencia normalmente atribuible a Pío VI, al que ya Nostradamus en otros cuartetos alude, como afirma el comentarista Wougardner. Pío VI fue conducido, tras el despojo a que fuera sometido por el ejército francés, siguiendo órdenes del Directorio, a Valence, cerca de Lyón, ciudad regada por dos ríos, (Saona y Ródano), donde fallecería el 29 de agosto de 1799.

En Armagh  ciudad irlandesa que muchos lectores recordarán al haber sido citada en un programa de T.V.E  vivió San Malaquias, obispo de Conneret y primado de Irlanda. Contemporáneo del iniciado Bernardo de Claraval, éste realizó su biografía  murió el 2 de noviembre de 1140 . Malaquías predijo el lugar y momento de su muerte  y “resplandeció por el espíritu de profecía”. La que con más fama le ha sido atribuida es aquella que versa sobre los Papas, cuyo texto se produjo en 1595 por el Benedictino Arnoldo de Wion . Transcritos de acuerdo con la versión e interpretación de Ciacconius  (dominico) es:

PROFECÍA DE SAN MALAQUIAS ACERCA DE LOS SUMOS PONTÍFICES

Año, nombre y lema. Comprobación

1.  Ex Castro Tiberis Nació en Citta de Castello

Celestino II. 1.143 junto al Tíber.

2.  Inimicus Expulsus Perteneció a los Cacciae

Lucio II. 1.144 nemici (expulsadores del

enemigo).

3.  Ex Magnitudine Montis. Natural de Montemagno.

Eugenio III. 1.145 53.

4.  Abbas Suburranus Cardenal de la Subarra (ba

Anastasio Iv. 1.154 59 rrio de Roma) y Prior de

S. Anastasio.

5.  De Rure Albo. Hijo de trabajadores y

Adriano IV. 1.154 59 Cardenal de S. Albano.

6.  Ex Tetro Carcere. Cardenal de Sta. Mª In

Victor IV (antipapa)1.159 6 Carcere.

7.  Vía Transtiberina. Cardenal de Sta. Mª Trans

Pascual III (antipapa)1.164 70 tiberina.

8.  De Pannonia, Tusciae. Húngaro (Panonia) y Car

Calixto III (antipapa)1.170 77 denal de Tusculo.

9.  Ex Ansere Custode. De la familia Paparone

Alejandro III. 1.159 81 (=ganso=ansero que tiene

un ganso en su escudo.)

10.  Lux in Ostio .Natural de Luca. Cardenal

Lucio III. 1.181 85 .de Ostia.

11.  Sus in Cribro. De la familia Cribelli

Urbano III. 1.185 87 (cribo= criba) que tiene

un cerdo en su escudo.

12.  Ensis Laurentii Cardenal de S. Lorenzoin

Gregorio VIII. 1.187 Lucina, que tiene por

insignia espadas cruzadas.

13.  De schola Exiet. De la familia Scholari.

Clemente III. 1.187 91

14.  De Rure Bovensi De la familia Bovensi.

Celestino III. 1.191 98

15.  Comes Signatus. De la familia de Condes

Inocencio III. 1.198 1.216 Segni.

16.  Canonicus ex latere. Canonigo de S. Juan de

Honorio III. 1.216 27. Letrán.

17.  Avis Ostiensis. De la familia de Segni

Gregorio IX. 1.227 41. (águila en escudo).

Cardenal de Ostia.

18.  Leo Sabinus. Un león por insignia.

Celestino IV. 1.241. Cardenal de Sta. Sabina.

19.  Comes Laurentiu Familia Condes de Lavagna.

Inocencio IV. 1.243 44 Cardenal de S. Lorenzo in

Lucina.

20.  Signum Ostiense. Familia Condes de Segni.

Alejandro IV. 1.244 61. Cardenal de Ostia.

21.  Jerusalem Campaniae. Patriarca de Jerusalem.

Urbano IV. 1.261 64. Nacido en Champagne.

22.  Draco Depresus. En su escudo un águila

Clemente IV. 1.265.69 que tiene un dragón en las

garras.

23.  Anguineus Vir. Familia Visconti. En su

Gregorio X. 1.271 76 escudo hay una serpiente.

24.  Concionatur Gallus. Francés y de la orden de

Inocencio V. 1.276. predicadores.

25.  Bonus Comes. De nombre Ottodono. Fami

Adriano V. 1.276. lia Condes de Lavagna.

26.  Piscatur Thuscus Pedro de nombre. Cardenal

Juan XXI. 1.276 77 de Tuscul.

27.  Rosa Composita. Familia Orsini. Tiene

Nicolás III. 1.277 80 rosas en el escudo, le

llamaron “Il Composto”.

28.  Ex Telonio Liliacei. Lirios en su escudo.

Martín IV. 1.281 85 Tesorero de S. Martín de

Tours.

29.  Ex Rosa Leonina Familia Sabella. Escudo

Honorio IV. 1.285 87 rosa sostenido por leones.

30.  Picus Inter Escas. Natural del Picenu. Ape

NicolasIV. 1.288 92 llido Ascoli.

31.  Ex Eremo Celsus. Era ermitaño.

Celestino V. 1.294.

32.  Ex Undarum Benedictione. Nombre Benedicto. Ondas,

Bonifacio VIII. 1.294 1.303 en su escudo.

33.  Concionador Patereus. De orden de Predicadores.

Benedicto XI. 1.303 1.305 De nombre Nicolás.

34.  De Fasciis Aquilanicis. Natural de Aquitania.

Clemente V. 1.305 14 Bandas en su escudo.

35.  De Sutore Osseo. De familia Ossa. Hijo de

un zapatero remendón.

36.  Corvus Schismaticus. Pedro de Corvario. Originó

Nicolás V. (Antipapa) 1.328 30 un Cisma.

37.  Frigidus Abbas. Abad del Monasterio de

Benedicto XII. 1.334 42 Fuentefría.

38.  De Rosa Atrebatensi. Obispo de Arras. Rosas en

Clemente VI. 1.342 52. su escudo.

39.  De Montibus Pammachii. Cardenal de Pammachii.

Inocencio VI. 1.352 62. Montes en su escudo.

40.  Galleus Vicecomes. Francés de nacimiento.

Urbano V. 1.362 70 Nuncio en la Corte de los

Visconti.

41.  Novus de virgine Forti. Belforte de apellido.

Gregorio XI. 1.370 78. Cardenal de Sta. Mª la

Nueva.

42.  De Cruce Apostólica. Cardenal de los 12 Após

1.378 94. Clemente VII. toles. Una cruz en su

Antipapa. escudo

43.  Luna Cosmedina. Papa (antipapa) español

Benedicto XIII. Antipapa. (Pedro de Luna), cardenal

1.394 1.424. de S. Mª in Cosmedin. La

luna figura en su escudo.

44.  Schisma Barcinonum. Canónigo Cismático de Bar

Clemente VIII. Antipapa. celona

1.424 54.

45.  De Inferno Praegnanti. Ultimo Papa no elegido de

Urbano VI. 1.378 89. entre los miembros del

Cardenalato. Su apellido

familiar era Pregnani y

nació en el barrio napoli

tano de inferno.

46.  Cubus de Mixtione. En el escudo de su familia

1.389 1.404. (Cubo de entre hay cubos. La mezcla se

la mezcla). Bonifacio IX. refiere al cisma que vivió

su pontificado.

47.  De Meliore Sidere. Cardenal Cosme Migliorati.

(De un astro mejor). Inocencio En su escudo, una estrella.

VII. 1.404 06.

48.  Nauta de Ponte Nigro. Comendador en la Iglesia

Gregorio XII. 1.406 17 de Negroponte (Venecia).

(Navegante de Pontenegro).

49.  Flagellum Solis. En su escudo adoptó por

1.409 10. Antipapa. emblema el sol.

Alejandro V.

50.  Cervus Siren Cardenal de S. Eustaquio,

Juan XXIII. Antipapa. cuyo emblema es un siervo,

1.410 17. nació en Partenope (Nápo

les), nombre de sirena.

51.  Corona Veli Aurei. Oton Colonna. Cardenal de

Martín V. 1.417 31. S. Jorge in Velabro.

(Velo de Oro). Su arma era

una columna dorada.

52.  Lupa Coelestina. En su pontificado surgió

Eugenio IV. 1.417 47. antipapa Felix V, al que

parece aludir emblema.Obis

po de Siena. Escudo: loba.

53.  Amator Crucis. Amadeo, duque de Saboya;

Antipapa. Felix V. en su escudo una cruz.

1.429 49. (Al parecer el Semejante a Celestino V

último). (lema 31) en su elección

formal. De él dijo Voltaire:

“Oh bizarre Amedée¡ Tu

voulus etre Papa et cessas

detre sage”.

54.  De Modicitate Lunae. Pertenecía a la familia

Nicolás V. 1.447 55 Luni, modeta.

55.  Bos Pacens. Calixto III El primer Papa Borja

1.455 58. (Borgía),en su sablón, un

buey paciendo.

56.  De Capra et Albergo. Eneas Silvio Piccolomini,

Pío II. 1.458 64. erudito mecenas. Secreta

rio de los Cardenales

Capranica y Albergatii.

57.  De Cervo et leone. Comendador de Cervia y

Paulo II. 1.464 71. Cardenal de S. Marcos;

(cuyo emblema es un león).

58.  Piscator Minorita. Hijo de un pescador. De la

Sixto IV. 1.471 84. orden de los minoritas

(frailes menores) (Fran

ciscano).

59.  Precursor Siciliae. Juan, como el Bautista; se

Inocencio VIII. 1.484 92. formó en Sicilia.

60.  Bos Albanus in Portu.  Borja  Cardenal de Porto

Alejandro VI. 1.492 1.503. y S. albano.

61.  De Parvo Homine. Su nombre: Picolo Mini.

Pío III. 1503. (Hombre pequeño).

62.  Fructus Jovis Juvabit. (Le agradará el fruto de

escudo una encina, árbol Jupiter).Papini:”Julio II

de Zeus). no tenía nada de Papa y

poco de cristiano”.

63.  De Cratilula Politiana. Hijode Lorenzo el Magní

León X. (De una espléndida fico. Su maestro Angel

parrilla) 1.513 21. Ambroginis, el “Politiano”.

64.  Leo Florentius. Se llamaba Flornsz. Maes

Adriano VI. 1.522 23. tro de Carlos V. Un león

en su escudo.

65.  Flos Bilae Aegri. Flores de Lis y bolas

Clemente VII. 1.523 34. (piloe) en su escudo.

Sacco de Roma.

66.  Hiacinthus Medicorum. Jacintos en su escudo.

Paulo III. 1.534 49. Con  Cardenal de S. Cosme y

vocó el Concilio de Trento. S. Damián. (Patronos de

los médicos).

67.  De Corona Montana. Cardenal Juan Marca del

Julio III. 1.550 55. Monte.

68.  Frumentum Flacidum. Espigas en su escudo

Marcelo II. 1555. familiar.

69.  De Fide Petri Celoso guardián de la fé.

Paulo IV. 1.555 59.

70.  Aesculapii Pharmacum. Le llamaban “medichino”.

Pío IV. 1.559 65. Finalizó el Concilio de

Trento.

71.  Angelus Nemorosus. Nace en Bosco (Nemus). Se

San Pío V. 1.566 72. hace dominico, de nombre

Fray Miguel.

72.  Medium Corpus Pilarum. Situado en el centro de la

Gregorio XIII. 1572 85. reforma. Reforma el calen

dario y edita el C.D.C.

73.  Axis in Medietati signi. Consolida y encauza la

Sixto V. 1.585 90 reforma de la Iglesia.

74.  De Rore Coeli. Trece días de Pontificado;

Urbano VIII. 1.590. pasó “como el rocío”.

Hasta aquí los lemas anteriores a la fecha de publicación de la profecía. Los que siguen corresponden a los Papas que acuparon la sede de Pedro con posterioridad. Veamos si la acerba crítica de los detractores, con relación al supuesto fraude  construcción artificiosa  del Vaticinio se ve apoyado por la objetividad. Es decir, si no pudiera establecerse una relación directa entre la denominación sintética otorgada al correspondiente Papado y alguna circunstancia personal o histórica del mismo, cabría considerar la hipotésis del artificio. Si sucediera lo contrario, sin forzar la exégesis podría con mayor solidez concluirse que la profecía  cualquiera que sea la explicación acerca de su origen, divino, premonitor, etc. encierra la verdad.*

La profecía. (EEE) 6

27 marzo 2010

Agustín de Hipona publicó un tratado que llamó “De divinatione daemonun”. La tesis central, sin que pretendamos reducirla a límites en exceso simplistas, es que la revelación o adivinación existe y que su origen está en dios o en los demonios. Admite que Dios habló a través de las Sibilas y que puede hacerlo a través de los sueños. Concede mucha importancia a Satanás y a sus cualidades siempre superiores a las humanas, quien puede, valiéndose de sus “intermediarios” anunciar proféticamente acontecimientos venideros.

A fines del S.IV de nuestra era siendo Emperador Teodosio, desaparece todo el material del antiguo culto de Dodona, Delos y los santuarios y templos antecristianos. Años después, ya en el Siglo V Teodoreto puede escribir:

“Ya no profetiza el caldero de Tesprotia; el trípode de Cirria no vaticina más; no se escucha ya el bronce de Dodona, ni habla la famosa encina; cerró su boca el dios de Colofón, de Delos, de Pitos y de Claros”.

No obstante, la liturgia cristiana mantiene rasgos acusados anteriores y posteriores a la reforma, prevalentes como patrimonio común de todas las sectas, que muestran la gran importancia que a través del llamado espíritu del malo (diablo) se concede a los fenómenos de la adivinación y la profecía. La teología católica en particular estudia el fenómeno de la profecía con relativa amplitud; por ejemplo, las cuestiones de la Suma Teológica nº5, 171 a 174, pueden resumirse así:

La profecía es un fenómeno de conocimiento, y el profeta conoce los hechos futuros que se le comunican por divina revelación, sin que para él tengan certeza absoluta y sin que puedan referirse a algo falso.

La revelación profética llega a los hombres por medio de los ángeles y se infunde por la sola voluntad del Espíritu Santo, pudiendo hacerse en un sujeto privado de caridad toda vez que es infundida por Dios para utilidad de los prójimos, no para la santificación propia.

Como los profetas son instrumentos deficientes, no es necesario que conozcan todas las cosas que el Espíritu Santo intenta manifestar en sus visiones, palabras o hechos proféticos.

Entre todos los profetas del Antiguo testamento, Moisés fue el mayor en absoluto, lo que no impide que otros fueran mayores en determinados aspectos (Secumdum quid).

Hemos subrayado la palabra ‘visiones’ para referirnos seguidamente a lo que la misma teología católica adoctrina sobre esta materia sucintamente.

San Agustín en el último libro de su comentario al Génesis, dice que las visiones pueden ser corporales, espirituales o imaginarias, e intelectuales. Esta distinción ha sido aceptada unánimemente. Su objeto es absolutamente todo cuanto existe, pero, cuando se trata de apariciones de Jesucristo o de María  -dice Santo Tomás-  éstas son puramente representativas y se hacen por el ministerio de los ángeles. Hay una excepción: La aparición corporal de Jesucristo a San Pablo camino de Damasco. También pueden aparecerse el mismo Dios, si bien por “cierta manera de representación de la verdad”, como dice Santa Teresa, aunque se admite por Santo Tomás, para Moisés y Pablo, la visión facial de la esencia divina en un éxtasis inefable y por comunicación transitoria del Lumen Gloriae.

También pueden aparecerse los Santos, los Ángeles, las almas del purgatorio, los condenados e incluso seres inanimados y personas vivas (bilocación).

En muchas ocasiones se identifican con un valor profético acontecimientos considerados excepcionales: Se trata, entonces, de un presagio.

Sin embargo, la mayoría de los “hechos asombrosos” en nada se asemejan a lo que hemos venido calificando como profecía: Su naturaleza es en sí misma diferente y dotada de características e interés que les son propios. Tanto en recopilación de datos como las de Charles Fort, en su “Libro de los condenados”, como en los sucesos aislados que repentinamente saltan aún hoy día a nuestra vista, se contempla una especial sintonía que nos transporta idealmente a zonas dimensionales heterodoxas. Pero no es su análisis objeto de estudio en esta obra, aunque sí debemos indicar las conexiones del espíritu profético con la liberación de ese mecanismo de energía oculta que parece funcionar a través de leyes desconocidas o arcanas, y que acoge en su esfera la llamada magia, los iluminismos y la genialidad que a veces se impregna de lenguaje (poesía) y de número (matemáticas).

La profecía. (EEE) 5

26 marzo 2010

Ya hemos citado en otro lugar de este libro la referencia que Virgilio hace a la Sibila de Cumas. Los libros sibilinos han desempeñado un importante papel, comparable al tan de moda de las Centurias de Nostradramus, en esta especial historia de la adivinación y la profecía. La liturgia católica ha recogido oficialmente, a propósito del Juicio Final un “Teste David Cum sibylla”, y en la Capilla Sixtina los frescos de Miguel Ángel reproducen imágenes de sibilas mezcladas con los profetas. San Agustín, un iniciado que la Iglesia Católica venera, atribuye en su obra “De civitate Dei” XVIII,23, a la Sibila de Eritrea o de Cumas un acróstico de Jesucristo, que suponemos se recoge en el libro VIII, versos 217, 430, de los oráculos. No tenemos datos suficientes para definir si las manipulaciones sufridas por los textos originales a partir , sobre todo del S. II, han modificado sustancialmente el sentido primitivo. Sin embargo, creemos por la referencias del Emperador Constantino en el Concilio de Nicea, repletas de invectivas antipaganas mezcladas con alusiones directas a las profecías de la Sibila, que las interpolaciones son graves y tendenciosas. Como ha sucedido siempre con los Libros Sagrados, se ha procurado preservar los documentos de la rapiña y la adulteración. Casi en el año 76 antes de Cristo, la colección de oráculos estaba custodiada por los Quindecim viri en el templo del Capitolio; eran unos mil versos que, formando catorce libros se convirtieron en 4232; hay varias ediciones revisadas del S.XIX: Didot en París, 1841 y 1869; Friedlieb en Breslau en 1852; y en esta misma ciudad en 1878 B. Badt.

La recopilación de los versos termina así:

“Esto es lo que anuncio impulsada por el aguijón de Dios tras abandonar las murallas Babilónicas de Asiria. Yo predigo el fuego enviado sobre la Hélade por la cólera de Dios por medio de los enigmas divinos… Unos me llamarán originaria de la otra patria, nacida en Eritrea, como si de este modo quedara calificada de impostora; otros me llamarán la Sibila loca y mentirosa, hija de Circe y de un padre de Cnosos. Pero cuando todo lo que predigo haya ocurrido, os acordareis de mí y nadie volverá a llamarme loca sino gran profetisa de Dios.”

Continuando la tradición judía, recogida en el Deuteronomio 18,9 14, (Versículos que finalizan: “Pues esas naciones que vas a expulsar escuchan a agoreros y adivinos mas a ti no te consiente lo mismo Yahvé. tu Dios”), y los versos 20. 22 ya citados, el cristianismo plantea una sistemática pendular acerca del sentido profético. Isaías, considerado el más grande profeta bíblico dice: “… Manifiéstennos las cosas venideras; manifestad que son las cosas pasadas… o hacednos oír las cosas venideras. Anunciad lo que haya de venir en el futuro, para que sepamos que sois dioses…”. (Is.41, 21 24).

La Patrística tiende a considerar invento satánico o superstición lo que no haya sido unánimemente aceptado por los sabios doctores de la Iglesia como fruto de la iluminación divina. Clemente de Alejandría dictamina que todo es impostura, y en ello le siguen Juan Crisóstomo, Cirilo y Tertuliano. Sin embargo Orígenes y Eusebio conceden que hay algo sobrenatural en los oráculos, y en igual modo Minuncio Felix y Lactancio sostienen que a veces los oráculos y auspicios han acertado. Hay un personaje singular, que algunos consideran debe integrarse en el número de los grandes iniciados, Apolonio de Tiana, a quien Filóstrato atribuye notables profecías y revelaciones de iluminado en constante contacto con la divinidad o, si se quiere, con la clarividencia. Julia Mannea, la madre del emperador Alejandro Severo, hizo colocar su figura junto a la de Jesucristo y Abraham en su capilla privada.