Archive for 29 mayo 2012

¿Por qué?

29 mayo 2012

En la edad de los por qués/ a mi abuela pregunté/ por qué existe la alegría/ por qué los hombre reían/ y mi abuela respondió/ Formó Dios el rostro del hombre/ y brillo su aliento le dio/ después se miró en ese espejo/ y así la sonrisa inventó/ Y Dios hoy nos hace cosquillas/ por si alguien tal vez olvidó/ que un día ese rostro de arcilla/ del suyo el reír recibió…

La coplilla adolescente de algún cantautor olvidado, especial para ateos, me viene a la memoria:

¿Por qué odiamos a los jefes? (A los nuestros)

¿Por qué si somos jefes sólo nos quieren por el interés?

¿Por qué los médicos nos citan tarde?(Para nosotros).

¿Por qué en las urgencias están los inexpertos?

¿Por qué llevan camisetas de tirantes enseñando los sujetadores?

¿Por qué siempre que estás concentrado en algo te interrumpen?

¿Por qué nos pican bichos invisibles?

¿Por qué se nos olvidan los mejores chistes?

¿Por qué se permiten los espantosos ruidos de algunas motocicletas?

¿Por qué hemos basado la vida en el dinero?

¿Por qué las ciudades grandes son tan feas?

¿Por qué se mueren los niños?

¿Por qué nos hacemos preguntas?

 

 

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Royal Navy.

28 mayo 2012

Her Majesty The Queen habrá leído en alguno de los diarios de Murdoch -creo que aún quedan, aunque ya les tienen menos miedo que el ínclito ex-premier  Blair  – que su honorable gobierno ha enviado la flota a luchar contra los elementos, o sea los pesqueros de La Línea, comarca famosa por sus huevos. Con los imperialista británicos hay que tener cuidado. Nos tienen comido el coco con el idioma inglés -hay un usaco por aquí  vendiendo libros de autoayuda y explicaciones de su éxito, seguramente merecido, con una colección de cursos en radio y tele y prensa a tutiplén- digo el idioma, para apabullar a los hispanoparlantes, hasta ahora orgullososos de su lengua. Los británicos la usan mucho más, por lo visto. Digo que hay que tener cuidado, sobre todo por mar, aunque de vez en cuando tiran las bombas sobrantes en Dresde o en Trípoli. Cuando un Premier se cabrea manda la flota. Que se lo pregunten a los malvinos, con Exocet y todo, que se las vieron con la Navy y los gurkas, todos educados en Oxford pelando pavos de las colinas de Essex a lo vivo. Ahora nos mandan su poderío a Gibraltar, para acongojar pescadores, enemigos de siempre de Drake, el Sir pirata, caballero del Imperio británico, como tanto golfo. En la antigua España imperial pasaba lo mismo, y es que lo del poder crea hábito y se lleva muy mal con la inteligencia. O sea, la diplomacia. En una nación donde los nacionales silban a su himno nacional y el jefe supremo, Yo el supremo diría M.A. Asturias- por delegación ni se inmuta, pasa algo. Canguis, tal vez. No tenemos presupuesto ni para repetir la musiquilla. La Guardia Civil del mar está hecha un lío, con esto de los cambios de gobierno, y tanta orden contradictoria y tanto sobeteo, aunque siempre ha ido un poco por libre, desde lo de Roldán, tan fascinante, precursor de muchos y seguidor de tantos. A la Royal Navy le viene pequeño el recodito marinero del Peñón y Algeciras, y cualquier día se mete en el Magreb, y con un poco de suerte le sueltan a alguno de los hermanitos musulmanes o como se llamen, para darles cancha. Pero con esos no se meten. Lo hicieron con Gadaffi porque era de derechas, o sea de su parroquia, y le había llegado la hora. No lo hacen con Siria, por si le dan a Koffi, que anda por allí, es la excusa. La R. N. es como los chulos de putas, que son muy bravos con las explotadas -válgame Dios, no quería hacer la comparanza, pero ha salido sola; y qué mal quedamos, Señor- pero se acoquinan con los otros chulos, echa un vistazo a la lista de países intocables. Por lo visto uno de sus navíos ha tocado las popas a uno de los pesqueros, armado hasta los dientes de redes y pinchos para el pescado, lo que representa un grave riesgo para la seguridad del imperio. Es el karma por nuestros pecados en Flandes y otros lugares, aunque ya lo habíamos pagado con lo de Filipinas y Cuba, cuando nuestros amigos los USA ensayaron sus primeras CIA’s. Cuando se les termine el combustible y mientras siguen perdiendo aceite, sacarán los Harrier, o irán de maniobras al otro golfo, el de Cádiz, que les trae buenos recuerdos. Yo creo que ahora que tenemos pasta para aburrir deberíamos comprarles la Roca, en un protocolo secreto, y además les damos la patente de la mayonesa, con una maqueta de la isla que casi se quedan también, con el permiso de la oficina de marcas de París, que seguro que la tiene inscrita como original de alguno de sus mariscales. La cocina francesa es la extremeña con salsas, copiada en la guerra de la Independencia. La inglesa no existe, o sea, también es la francesa. Esto último lo añado aquí para fastidiar.

Mi referencia inicial a la prensa británica -antes tabloides- viene muy a cuento. Sus escribientes están a sueldo de la prepotencia, utilizan el insulto como los niños malcriados, como todos los cobardes y los farsantes con rabieta. Ahora se meten hasta con nuestra representante en Eurovisión -esa tontuna de festival- porque ya no saben qué hacer con sus vergüenzas. Al revés que Martín Fierro : ‘Con los duros yo soy blando y soy blando con los duros’, o sea que se repiten. ¿Pero qué se puede esperar de una gente que al cero lo llaman ou?

¡Con lo bien que me caía la reina madre y sus Beefeater!

 

ESPECTÁCULO.

24 mayo 2012

Ayer, en mi sesión de zaping nocturno, recalé -palabrita del Niño Jesús que fue por casualidad- en Tele quinqui donde un andrógino decorado como un ofidio de Blade runner lanzaba gañidos mientras su pareja de espectáculo cantaba como los ángeles en el Coro celestial. Luego dos jóvenes ataviados al estilo 70 fabricaron unos preciosos duettos con coreografía, sobre todo del extinto Mecano. A los dos primeros les juzgó un estibador que por lo visto canta, y que elogió profusamente su actuación. A la otra pareja la enjuició Ana Torroja que pasaba por allí y les puso a parir, en especial porque habían cambiado alguna sílaba de sus intocables letrillas. Al extremo del tribunal, Bosé, estirado como el culo de un tambor, digo la tapa, también lanzó un alarido de satisfacción a los dos primeros -la chica, desde luego, lo merecía- y demolió las ya quebradas defensas de la segunda pareja.

Ese ratillo me hizo, lamentablemente, pensar. Y se me ocurrieron varias cosas a la vez, como siempre, de modo que mi cabeza sigue embarullada y sin un orden al uso. La primera es que cualquier pelanas con curriculum puede ir a una tertulia y destrozar el mundo. El mundo privado, que es el único, de alguien con talento y con ganas de mostrarlo, que es lo difícil. O de encumbrar la necedad, en este caso disfrazada de ultraguay, como el cajero de mi tienda de CD, que lleva más pendientes encima que la Liz en sus recogidas de Óscares y las uñas de los pies -sólo usa zapatillas de dedo, el muy cochino- con pelotillas.

La segunda, al hilo del ensayo del maestro Vargas Llosa: ‘La civilización del espectáculo’ -que le regalaron a mi mujer en su cumple, así que me ahorré comprarlo y soy yo quien lo lee- me dio por dudar si los desfasados somos los equivocados, y hay que aceptar esa transformación -el travestismo de la cultura- como una realidad fascinante. ¿Con todo lo que conlleva? Hombre, no es para tanto: ya se maquillaban en tiempos de Herodes, y mucho antes, los hititas, y el pueblo precursor de Súmer, e incluso Adán, para engañar a Dios y que le echase la culpa de todo a Eva, la pobrecita. Lo sabemos por las pelis, que enseñan mucho, sobre todo las antiguas, no las de las W.B. sino la M.G.M. y su león rugiente, que copiaron luego los de Generali para engullir directivos. Por cierto, no estaría de más recuperar la costumbre, e ir echando ineptos consejeros delegados, presidentes y equipos directivos al león de la Metro.

Octavio Paz -que ya anticipó ese título de civilización del espectáculo- no estaría de acuerdo con Julian Barnes, y su personaje de ‘Inglaterra, Inglaterra’ -la novela donde al fin se reconoce que sir Francis Drake era un pirata- que, precisamente, opina como mi alter ego. Hace un par de días, en mis conversaciones de ascensor, una vecina inteligente con perrita contestó a mi advocación señera: ‘Estamos rodeados de mierda’, con su despedida: ‘Pero hay de muchas clases, no como antes’. Y es verdad. Ahora puedes elegir.

En el año 2009 Difusión Jurídica se atrevió a publicar un libro que lleva por título: ‘Claves para entender y transformar el derecho’ y por extensión, ‘la cultura de los derechos’. De manera muy diferente al lúcido ensayo del maestro Vargas -a quien siempre se agradece su claridad de exposición y la llana inteligencia que le acredita- pero convergiendo en líneas básicas, el autor quería convencernos inútilmente de que la cultura es lo único que salva de la estupidez.

Pero ni eso.

Up and Down

23 mayo 2012

En mis tiempos mozos había una Disco en Barcelona que se llamaba así porque podías estar arriba o abajo, pero el whisky era el mismo. Me recuerda ese nombre la situación actual de Europa, de los llamados mercados, de España, de los Bancos, de la economía y de las declaraciones de los políticos. Cuando hay lío en una casa, la señora dice que no sabe si contratar criada o ponerse a servir. Yo tampoco sé si salimos reforzados o nos vamos al garete. A ese sitio ya nos hemos ido varias veces, pero en esta ocasión se le da más pábulo porque afecta a gente muy importante, como a los franceses con ese porrón de activos griegos en su cartera. Ya sabéis que los franceses ganan las guerras cuando ya han terminado, y que los ingleses no han perdido ninguna desde 1066 -como dice alguno de sus historiadores o comentaristas, que viene a ser lo mismo, y se vienen a España a publicar y recibir premios- incluyendo sus victorias en la de Independencia americana, los triunfos en Afganistán, y, próximamente, la conquista de Gibraltar de los monos, a donde ha enviado ya los cañoneros de la Royal Navy, que tienen asustadita a la Guardia Civil y a los tertulianos de Tele 5, que van e invitan al nuevo ministro principal -se llama así- del Peñón, para avergonzarnos con su perfecto español -perdón, castellano, a ver si algún autonomista se mosquea- y dar un repasito ventajista a la historia y la interpretación interesada de las doce millas náuticas. A este paso tendremos que pedir permiso a los ingleses para transitar por el puerto de Algeciras.

La culpa la tiene, claro, S.M., es decir, el gobierno central -como dicen los nacionalistas periféricos- que vetó el viaje a los fastos de la pobre Isabel II, desairada por su prima y en trance ansioso desde que recibió la noticia.

Arriba y abajo, subimos y bajamos, y la noria -vaya con teleasco, qué éxito- no se detiene. Y encima el Diario de la noche cada día está más cargado de comentaristas, se hace pestiño y debería venir con diccionario Keynesiano y antikenesiano incorporado.

¿Y usted dónde prefiere estar, arriba o abajo?

Votos municipales.

23 mayo 2012

En este caso, voto de compromiso o promesa. Como estamos en crisis, vamos a animar el gasto, o mejor adecuar el presupuesto en un reparto equitativo, y no sólo para los de siempre, la peña elitista de los viajecitos pro lo que sea -a la tercera va la vencida en la cita de los cinco aros- y de los canapés en las inauguraciones y los saraos. Viene esto a cuenta de que el Ayuntamiento de Madrid al parecer, en 1438 hizo voto, por vez primera en el mundo, de defender la Inmaculada Concepción de la Virgen y guardar su fiesta, por su protección durante una epidemia que tuvo lugar ese año. También prometían una solemne procesión y ayunar la víspera, para ponerse morados al día siguiente, como corresponde. Esto del ayuno y la abstinencia tiene su origen en el Levítico como una regla de higiene, y era bastante sano, hasta que se descubrieron las mariscadas alternativas a la carnaza.

Bueno, pues el 8 de septiembre de 1646 -esto de no citar las fuentes es un alivio, y una invitación para que los tertulianos las busquen para lucirse o se equivoquen en directo, que nadie se entera- para dar gracias a la Virgen de la Almudena por haberles salvado de una grave inundación, los Regidores de Madrid -la Alcaldesa en este momento, y sus concejales- hicieron VOTO solemne de celebrar ese día de festa


“Esta Villa VOTA la asistencia a la festividad de Nuestra Señora de la Almudena… perpetuamente para siempre jamás, esperando que este servicio le será muy agradable a la Virgen Santísima… y para el bien público de esta Villa”.

Eso decía la proclama, tal vez acompañada de un buen pregón a cargo del farandulero de turno, y el comentarista de la Villa, Timoteo Domingo, aclara:

“Llamábanse Fiestas de Voto de Villa -que eran doce- las que mediante juramento público y solemne se celebraban todos los años a expensas del Municipio y con su asistencia”.

Así que es hora del regreso, que hacer votos y no cumplirlos trae mal fario, y si no que se lo pregunten a los expertos en Karma, como R. Calle, que achaca la metedura del pata -léase rotura de pierna- de S.M. a esa manía de matar bichos, mientras su señora come verduritas al aceite de oliva, vuelta y vuelta o a secas. Cúmplase el equilibrio del cosmos, que también debió acaecer cuando el crítico gurú sufrió una gravísima afección por ingerir bebida y comida sana y natural, de la que hubo de tratarse aplicando técnicas antinaturales del occidente médico corrupto.

Y ya puestos con la dispersión, que alguien me aclare si lo del donativo de tres mil millones de dólares por parte de los generosos USA a la pobre Andorra, creyendo que es un pobre país africano, va a traer un Karma para USA o para Andorra. No es baladí la alternativa, a ver si nos quedamos sin esquiar otro año, a costa de la caradura de los súbditos del obispo de la Seo de Urgell y el copríncipe presi de la France, o sigue bajando el euro, para que se cumpla la profecía de que en Europa no habrá tantas naciones unidas por demasiado tiempo y que los americanos paguen el pato con sus export-import. ¿La fuente? Pues a trabajar, que yo ya doy la pista.

La realidad supera a la ficción. La coña de los 3.000 podría suceder en cualquier momento.


INDIGNADOS.

17 mayo 2012

Despiertan simpatía y comprensión. ¡Cómo no! Muestran que es necesario oponerse a la injusticia. Son apoyados por intelectuales y no siempre son jóvenes. Faltaría más. También reciben el placet de snobs -en particular los mimados del espectáculo, tan bien avenido con la fanfarria del papanatismo- e incluso de gurús y de ricachones, sobre todo en la tele. Escritores eximios les apoyan y estimulan, tal vez a la busca del tiempo perdido. Y yo aún no sé de qué va el rollo. He hecho mi pequeña encuesta, por deformación de buscador de la verdad -pobre lector de mitos- y encuentro un núcleo fuerte de ruido hueco e ignorancia, una corteza de furia y griterío, una masa a media levadura, sin cocer, y un montón  de curiosidades y frustraciones. Rebelde como he sido y aún soy, me incluyo entre los ignorantes y los olvidadizos, pero sobre todo, entre los frustrados. Y me indigno de que haya tanto perdulario entre los indignados, casi como entre las Escuelas de filósofos y economistas con nombre de ciudades alemanas casi siempre, o en los valles fértiles de silicona y facetwitter. De modo que regreso al valor perdido de entre los valores, la autenticidad, lo que confirma si uno tiene o no eso que antes se llamaba personalidad y ahora se confunde con la jeta y la mala educación -si es que hay otra-. Y creo que entre la prima de riesgo -que es pariente de un amigo temerario- y el corralito que me dejan  los inquilinos morosos o ausentes, y el desconcierto que me produce fautamente Steiner, sólo me queda el sueño, ese lugar neutro donde uno desaparece, a Dios gracias. Porque, según leo en la crónica de José Martínez Garrigós -cita literal, suyo es el copyrigth- “…si usted piensa como el distinguido crítico literario George Steiner, que la literatura ha muerto, o como el Nobel de Literatura del 2001, el trinitario V.S. Naipaul, que declaró que jamás volverá a escribir una novela ya que el género le da asco, entonces le recomendamos, leer sin parar los ensayos de Vargas Llosa, el que sugerimos obligadamente es El Viaje a la ficción, donde al menos nosotros nos enamoramos y nos adentramos en la gran obra del escritor uruguayo Onetti para refutar a Steiner y demostrarle a él y a Naipaul, que la novela con estos genios latinoamericanos, jamás llegará a su fin, ya que las obras de genios como Onetti son interminables, siempre en la relectura, se encontrará algo nuevo, pero sobre todo algo mágico en estos grandes escritores…”. (Termina aquí el párrafo farragoso y mal puntuado del citado).

Porque entre Joyce y Onetti consumí una tarta completa de benzodiazepinas, Ulisses y El astillero. Les amo, como a amores imposibles, genios, sí, pero lejanos. Vargas es, sin embargo, demasiado próximo. Tan humano que dan ganas de votarle. El egipcio aún no me ha tocado -larga lista previa de espera- pero ahora no sé si leerle, no sea que a mi también me de asco la novela, ahora que empezaba a corregir mis largos y banales discursos para darles alguna forma aproximada a los desvaríos suicidas de la adorada Madame Bovary.

 

TEORÍA DE LAS TEORÍAS.

2 mayo 2012

Sólo deben considerarse científicas las teorías que han sido sometidas a experimentación y a validación verificable.

De ellas sólo podemos aceptar como científicas las que puedan ser comunicadas.

Todas las teorías son eso, teorías, divertimentos de mentes más o menos inquietas. Hasta que demuestren lo contrario, o sea que cumplen las premisas antedichas.

Incluso ésta que formulo.

De modo que dejémonos de engatusar por tanto diletante o gurú, maestro o aficionado, doctor o aprendiz, que nos viene con que el cerebro esto y aquello y la religión esto y aquello y las sombras de la caverna esto y aquello, o la evolución esto y aquello…

Estudiemos esas teorías como parte de nuestra polifácetica actividad intelectual, pero no aceptemos que el hombre viene del mono porque lo teoriza un británico navegante con anteojos, o que el padre es el rector de las conductas desviadas del hijo porque lo diga un judío acomplejado y misántropo.

De igual modo, no aceptemos las teorías de los centros de Master o las teorías de los conferenciantes de élite, ni las conspiratorias ni las reivindicatorias, ni las que imponen la fobia a la carne o por el contrario la adoración de las proteínas.

Y así con todas las ramas del saber o de la ignorancia.

¿Qué hacer con las Universidades? ¿Aparte de cerrarlas? Nada. Seguirán sin servir para los fines de formación holística, porque no son centros de saber desde que los políticos y los teóricos configuran sus planes de estudio.

Pero eso es lo de menos. Una vez que aceptemos la teoría de las teorías viviremos felices, o al menos más felices, porque sabemos que toda esa patraña, tan concienzudamente estudiada como verdad, es bazofia. Y si no, daría igual Copérnico que Zoroastro.

¡Y qué liberación para los profetas! Todo el que nos diga: esto o aquello será así tal año, o e tal menera se resolverá esto, etc. será como los precursores de las subidas y las bajadas de la Bolsa. Patrañuelos.

Todas las explicaciones de los best-sellers sobre lo que ha pasado o pasará en términos económicos, con teorías acerca de los mercados, se deberán someter a la prueba irrefutable de la experiencia. Y comunicarse a tiempo.

Ahora bien, es lícito divertirse con las teorías. Yo lo hago con frecuencia. Leed los enunciados, releedlos y gozadlos. ¡Pura miel para boca de asno si no las disfrutáis! Lo de menos es la verdad. Ya lo dijo el viejo Poncio. ¿Y qué es la verdad?

Por ejemplo, gocemos con las teorías de los extraterrestres y las teorías de las que niegan la vida en otros mundos. Disfrutemos primero de una y luego de la otra. O de ambas al mismo tiempo. Holguémonos con las disquisiciones teóricas de los ateos y con las especulaciones adorables de los deístas. Y al mismo tiempo, igualmente, si haces un esfuerzo. Orgásmico. Hay un inteligente precursor: Luis Buñuel: “Soy ateo por la gracia de Dios”.

Disfrutemos con quienes afirman que las religiones se originan en los hitos cerebrales y con quienes piensan que son reveladas y quieren probarlo con sus Libros Sagrados. Y por no ser menos que antes, hagámoslo a la vez: ser y no ser, al modo de loco danés.

Para practicar, escuchad atentamente las tertulias de radio y televisión. Sus invitados y los moderadores o directores son carne explícita de teoría de teorías. Observad cómo se defienden al mismo tiempo ideas contrarias y todas valen o valdrían, o cuelan o colarían y viceversa o sea al revés. Veréis cómo el mundo repara sus descosidos en la voz y la teoría de los tertulianos y al tiempo se resquebraja y deshace. Una mimito de la praxis para este teorizador de las teorías, que viene a confirmar y a comunicar que casi nada, y es mucho, vale para algo.

Y no pasa nada.

Porque la realidad, que oscila, seguirá por su cuenta… y riesgo.

Por cierto, consultad, si os place, en este mismo pseudoblog, las TRULEYES. Por ahí andan las pobres.