Huelga.

La huelga huelga en este país antes llamado España, holgado de lobbies, ahora llamados Sindicatos mentecatos y Partidos partidos. Nada tan anticuado como una novela moderna. Nada tan obsoleto como una huelga moderna.

Y ahora viene lo bueno. Llegué al entorno de Quevedo, mi despachito, y allí, en Bravo Murillo, fui debidamente informado de que los custodios de la Alcaldesa -antes Gallardón, hoy gallardita- para el llamado SER -antes la calle para aparcar libremente, la única libertad auténtica, hoy también manipulada por el Gran Hermano- estaban en huelga. ¡Sagrado derecho!, pensé, y me fui tan contento, sin poner papelito. Incluso bendije ante los colegas la decisión de los guardianes de la revolución de abandonar a su suerte los pobres automóviles, huérfanos de sus desvelos. El odioso 29M -qué manía- empezaba a caerme simpático.

Pero nunca fuera caballero -de CV mecánicos- de damas -disfrazadas de bombero en prácticas- tan bien servido. Mi pseudofuncionaria cascóme la sanción. Recochineo, pues.Estaban al loro, a la caza de incautos.

Me pasé de listo pensando bien. Debí pensar mal, o sea nada de creerlo lo que te dicen. Nunca. Si te dicen que están en huelga -sagrado derecho estúpido y manipulado-  hasta eso es mentira. ¡Por una vez que no hubieran mentido no había pasado nada, caramba!

A pagar, pagano.

¡He perdido la fe en los Sindicatos! ¡Ya sólo me queda París!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: