Archive for 29 marzo 2012

Huelga.

29 marzo 2012

La huelga huelga en este país antes llamado España, holgado de lobbies, ahora llamados Sindicatos mentecatos y Partidos partidos. Nada tan anticuado como una novela moderna. Nada tan obsoleto como una huelga moderna.

Y ahora viene lo bueno. Llegué al entorno de Quevedo, mi despachito, y allí, en Bravo Murillo, fui debidamente informado de que los custodios de la Alcaldesa -antes Gallardón, hoy gallardita- para el llamado SER -antes la calle para aparcar libremente, la única libertad auténtica, hoy también manipulada por el Gran Hermano- estaban en huelga. ¡Sagrado derecho!, pensé, y me fui tan contento, sin poner papelito. Incluso bendije ante los colegas la decisión de los guardianes de la revolución de abandonar a su suerte los pobres automóviles, huérfanos de sus desvelos. El odioso 29M -qué manía- empezaba a caerme simpático.

Pero nunca fuera caballero -de CV mecánicos- de damas -disfrazadas de bombero en prácticas- tan bien servido. Mi pseudofuncionaria cascóme la sanción. Recochineo, pues.Estaban al loro, a la caza de incautos.

Me pasé de listo pensando bien. Debí pensar mal, o sea nada de creerlo lo que te dicen. Nunca. Si te dicen que están en huelga -sagrado derecho estúpido y manipulado-  hasta eso es mentira. ¡Por una vez que no hubieran mentido no había pasado nada, caramba!

A pagar, pagano.

¡He perdido la fe en los Sindicatos! ¡Ya sólo me queda París!

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Leviatán.

13 marzo 2012

¿Por qué el ser humano para oprimir y explotar a otros seres humanos se vale de la ‘organización’?

El débil puede caer individualmente ante el fuerte. Pero con la ‘organización’ caen todos.

A título de ejemplillo: Hacienda, Estado, Ejército, Ayuntamiento, Policía, Iglesias, Colegios, Sindicatos…

Con Mayúscula de M…

Romper lanzas por la fantasía.

13 marzo 2012

En un artículo del pasado sábado, R.R. se metía con el pobre Walt Disney, como viene estando de moda, por edulcorador y fantasioso. Alaba R.R., que por lo visto tiene alumnos, la realidad en contra de la imaginación, y reniega, según recuerdo -porque no lo leeré dos veces- de esas novelas y obrillas que contienen esas viejas retóricas de la literatura. ¡Válgame Dios y San Pedro bendito! Ahora resulta que la literatura también es anatema para la progresía. ¡Y yo que empezaba ya a adiestrarme con el Ipad y otros artilugios maravillosos! ¿Llamará R. R., profesor y crítico, y creo que escritor de novelas -se supone que nada literarias- cutres edulcorados a los genios de los cacharritos? Hombre, Don R. que R. , yo creo que vale la pena quebrar un par de lanzas, la primera por el Disney que hizo revivir los sueños dormidos de alguna generación a la que emocionaban los sentimientos y la estética, y la otra por esos pobres poetas que, junto con algún señero novelista, construyen edificios estremecedores con la literatura. ¿O piensa Don erre que erre que ‘Olvidado rey Gudú’ -cualquiera le habla de El Quijote- es una filfa? E

En el reino de Ombligón

11 marzo 2012

Había una persona en el pequeño reino de Ombligón que nunca estaba contenta con lo que le sucedía. Aún más, falta de discreción y de tacto, sus comentarios eran siempre desatinados e impertinentes, lo que justificaba, para todo aquel que por necesidad o por azar se encontraba cerca de ella, una reacción de malestar e incluso de menosprecio. Todo eso, visto desde fuera, y sin conocer las circunstancias que rodeaban el caso, se antojaba frivolidad de quien la desatendía, y no defecto de quien lo provocaba. En fin, puestas así las cosas, llegó un día en que los próximos a Julieta, que así se llamaba, lo que ipso facto delata que era mujer, decidieron plantarla, confabulándose para ello una noche de luna llena, dejándola sólo con sus más allegados, el pobre marido y dos retoños de poca edad, que habían heredado sus cortas luces y su mal humor. El marido, pasados unos años, también huyó, y los dos muchachos, algo más tarde, la dejaron para buscar otro tipo de fortuna. Puestas así de nuevo las cosas, y como el tiempo pasa que no veas de deprisa, Julieta, una buena mañana, se preguntó ante el espejo qué tipo de mala suerte le había sobrevenido a su madre en el parto, qué mal farío había ido a visitarla, o que agüero de podrida sangre le habían echado, para tener una vida hasta ese punto solitaria y aún así molesta y miserable. El espejo, que estaba también un poco harto de las greñas de Juieta, la respondió, o eso creyó ella, porque le pareció escuchar unas vocecillas que se metían en sus orejas volando desde el azogue, voces que decían más o menos que no hay que buscar culpables cuando uno se lo busca todo por sí mismo, y encima, cuando tiene oportunidades para rectificar, sigue erre que erre con lo suyo, porque piensa que a su alrededor todo es malo, especialmente lo que tiene de balde, y lo ajeno todo bueno, y que eso es como una pelota inflada que acaba explotando en las narices.

La cuesta.

10 marzo 2012

Subía y subía, pero aquella ascensión no se acababa nunca. Al principio su fuerza y optimismo le ayudaron a soportar la decepción, pues le habían dicho que aquello iba a durar poco, pero a la vuelta de un recodo vio un campamento ruidoso y agitado, donde se bebía y cantaba. ¿Quiénes sois? -preguntó, un poco mosqueado. Pues los de siempre, muchacho -le respondieron dándole unas palmaditas en la espalda. ¿Me tomas el pelo o estoy soñando? -dijo él. Aunque eso iba a darle lo mismo, pensó, y siguió adelante. Al fin y al cabo, ni siquiera le habían invitado a tomar una caña, y encima no iba a estar a gusto en medio de aquella barahúnda en la que todos parecían conocerse. Cuando arreciaba el calor y estaba al borde de la deshidratación buscó angustiosamente un canalillo donde llenar su cantimplora o echar un trago de agua. Aquello tenía mala pinta. A punto de desfallecer escuchó un campanilleo, que atribuyó a un cencerro o algo similar, y ya se veía chupando la teta de la vaca cuando se dio de bruces con otro asentamiento, esta vez menos bullanguero, en el que próceres y esclavos se solazaban serenamente. Los vasos y sustancias on the rocks tintineaban, y esa era la musiquilla. Se aproximó despacio, y agarró con ánsia uno de ellos, dejando a su anterior usuario con gesto de pasmado, y  deglutió de un sorbo su contenido, un líquido ambarino que resultó ser Cardhu imperial del 72. Naturalmente se atragantó, y cuando estaba debatiendo si continuar con la prisa y ahogarse del todo o adherirse al cotarro, al precio de cualquier apaño sindical, optó por hacerse funcionario de rango. La ascensión terminó entonces, y ya sólo tenía que ir bajando la cuesta, hasta la playa. ¡España es un país de mucha costa!

Lección.

10 marzo 2012

-¿Acaso buscas la inmortalidad? Algo tan…liviano, un peso de aire, que sostiene el mundo.

El maestro de la vida le observaba, mirando a través de sus ojos.

-La inmortalidad… No hay nada tan esquivo… incluso para los propios dioses. Hace tiempo -sonrió- hace tiempo… es una manera de hablar, claro… que dejó de preocuparles… Ahora se entrenan en el amor, la dicha, el destino… cosas así…

Se hacía ancha su sonrisa, que abarcaba un silencio gris, alto y fugaz, como la sombra del dragón dorado.