Archive for 14 enero 2012

CEREBRO

14 enero 2012

Da igual el cuerpo que se tenga.

Los afectos, el deseo, la violencia, el amor, la nostalgia… Todo es una rifa entre neuronas.

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FUTURO

14 enero 2012

El futuro es marzo -dijo febrero.

Y se estaba pasando.

VIDA 2

14 enero 2012

La vuelta a la manzana que se asa en el horno…

VIDA

14 enero 2012

Al final, casi todo se reduce a dar la vuelta a la manzana.

VIDA

7 enero 2012

Cada día me queda menos gente por quien sufrir o amar.

Minimalismos

7 enero 2012

La pintura es la mirada del mundo. Las paredes limpias de cuadros sólo se miran a sí mismas.

Jardín de cemento.

7 enero 2012

A Ian McEwan y su ‘Jardín de cemento’. Con admiración y disculpas. Pero no lo puedo evitar.

 

Otro final.

 

-Derek está en el sótano, con la maza…

Nos miramos. Yo no fui el primero en reaccionar, pero supe enseguida qué me correspondía hacer.

-Vamos.

Tom se quedó arriba cuando la puerta se cerró detrás de Sue. Derek jadeaba. Había dejado la maza en un rincón, de pie, y se secaba el sudor del pecho con un pañuelo azul.

-¡Ah, vaya! Los pecadores.

Sonaba tan raro como un sermón en el burdel. Pero fue mi acicate. No me gustan las palabras que ofenden a otros por mi culpa. Bajé despacio, y me situé entre la maza y Derek. Éste no apartaba sus ojos de Julie.

-Así que no eres una zorra, sino una enferma… Había oído eso antes, lo de los hermanos, ya sabes.

Agarré la maza con las dos manos y le asesté un golpe entre los omóplatos. Derek cayó de bruces en el cemento resquebrajado, como si besase a mamá. Entonces nos dimos cuenta. Ella estaba ya casi descubierta. Un olor a putrefacción nos sacudió, como si acabáramos de despertar de un letargo. Golpeé a Derek en la cabeza. Su cráneo estalló como una bombilla. Seguí golpeando, jadeante. Sue lloriqueaba. Se oían las voces de Tom, y los golpes en la puerta.

-Lo haremos mejor ahora.

Llevamos los restos del baúl y el cuerpo de Derek unidos, hasta el hueco del sótano que papá abrió para su piscifactoría. Allí sepultados, aún sobraba medio metro hasta la rasante del jardín.

-Vamos a necesitar mucho cemento -dije.

Entonces me acordé. Los sacos amontonados en la cocina vieja, la obra sin terminar. Era una noche sin luna. Todo perfecto. Sin decir palabra agarré las asas de la carretilla. Volví con diez sacos de cinco kilos. Sudaba como un cerdo. Miré a Julie. Ella tenía los ojos brillantes, como nunca los había visto. Sue estaba tranquila; la abrazaba.

-Tom se ha dormido.

Julie salió. Echó una manta sobre Tom. Una madre.

-Ya sé cómo hacer bien la argamasa.

Trabajamos hasta el alba. Sue dijo, cuando llegamos arriba, al ras, que dejáramos unas endiduras y pusiéramos tierra y semillas de césped.

-En dos meses será la única hierba del jardín.

Nihil novum sub sole.

3 enero 2012

Los nuevos, ya son viejos. De los políticos sólo cabe esperar que lean a Voltaire, y no sólo a Jeremías, para quien los caminos no tienen nada de Tao. Los de siempre, a llorar. Nuevas leyes que no hacen reyes, ni siquiera yernos, mientras los príncipes van al circo, como los hermanos Marx. ¿Dónde está mi sopa, mi sopa de oca? ¿Por qué la ley es sólo eso de la economía? Derecho, ancillar de la economía, dijo alguien en sus tesis.

No hay forma de aprender. Para eso no hay escuela. En otra obrita se lee ‘escuela de desaprender’. Algo muy serio y torpemente difícil.

Consejos de Zadig: De esta forma, a causa de sus sabios y atinados consejos y por sus grandes servicios, se había atraído la enemistad irreconciliable de los hombres más poderosos del Estado… Los servicios prestados se quedan en la antecámara, pero las sospechas entran en el gabinete, según reza la sentencia de Zoroastro.

Ya lo decía mi abuela.