Archive for 31 julio 2011

Noche

31 julio 2011

 

NOX

-El tiempo se me va –la miraba con ojos tristes; “de simio”, pensaba ella. “No es el tiempo, eres tú –le susurró.

 

Tempus fugit.

31 julio 2011

 

FUGIT

Había sido un frágil y nervioso discípulo, pero compensaba sus carencias con una voluntad insomne. Cuando llegó la hora, rasgó sin vacilar la piel tensa de su pecho con una obsidiana caliente. “Sentiré el dolor de tu partida, maestro”, musitó mientras la sangre endulzaba sus pies desnudos. En la montaña oculta rugía la camada rubia del jaguar. “Huye, no es el tiempo de la gloria”, le decían, y su respiración agotaba el tiempo, lo único que realmente amaba.

Louvre!

31 julio 2011

535

 

Se cumple el quinientos treinta y cinco…. ‘¿Por qué en letras? ‘Es la norma’. Se cumple el 535 aniversario de la muerte de Leonardo’. ‘ ¿Y no sería mejor celebrar el orto, o sea el nacimiento’. ‘Sería o no, no se hace. O poco. Quizás por eso de que una buonna morte tutta la vitta honora’. ‘Será’.

 

 

¿Por dónde iba? Se cumple el quinientos treinta y cinco aniversario de Leonardo da Vinci. Una vida esotérica, que encubre el secreto de Mona Lisa.

El secreto de por qué siempre está rodeada de japoneses haciendo fotos, a través de los cristales casi ahumados, cuando a su vera hay tres o cuatro mejores… Louvre!

 

 

Diosas

31 julio 2011

DIOSAS

 

Salió del búnker dejando por los pasillos parte de su diástole, una bomba de sangre. ‘Guarida del lobo’, pensó, mientras la nieve devolvía al monte una neblina azul. ‘Está bien el nombrecito’. No se detuvo a escuchar la explosión, que apenas manchó las solapas de su guerrera. Aquella noche de insomnio, después de dictar las órdenes precisas para los imprecisos arrestos de los supuestos compinches de los traidores más o menos ciertos, el Führer palmoteaba con la mano buena sobre el brazo de su sillón de relax, importado de Albión. ‘Diosas, esa es la clave. El oro del Rhin está custodiado por las nereidas, o las ninfas, qué más da, pero el símbolo…’. Por el ventanal del piso superior se filtraba un sonido gris. El aullido de la fiera. ‘Diosas…He sido un estúpido –miró alrededor por si hubiera adquirido forma el pensamiento- No hay más que mirar…Las divinidades del misterio, todas femeninas,  los varones son demasiado evidentes, sólo llegan a hermetismos rancios, de salón inglés, como la masonería, que encima es francesa…’. En ese momento le habría confortado la presencia de Hess, el único inteligente del grupo, ese traidor…Porque le aturdía la decadencia de Europa, cuyo futuro estaba escrito, y en el Libro más  antiguo, con la fórmula de la abominación, la lengua de los hebreos. ‘No será posible la unión de estos pueblos, no más allá del número, que jamás superará el de las Tribus de Israel, menos una, la que se apoderó de América del Norte y llevó el infierno a la del sur’. Hess entendía bien todo eso, y además le comprendía a él…Diosas…Isis, por ejemplo, Cibeles, que nadaba en las pupilas gallegas del Caudillo, ese español orgulloso…La tradición debía morir, y a los acordes de Wagner, el iluminado. La bona dea, el reducto del amanuense Optimo Maximo Espureo, historia, mito, relato…y Goebbels haciendo el discurso de la nación alemana. Se levantó, pesadamente. Le ardía la edad, que era un rumor en la vesícula, quizás más al centro del mundo. Una vez le hablaron de otro libro, el de los antiguos reyes atlantes, herederos de la Odisea, hermanos de Egipto, antes de ser destruido por esa plaga davídica. ‘Lo único bueno que hizo fue pedir la doncella para que le calentara los pies…’. Y entonces se vió la herida, y el ojo de Zeus, que era un triángulo de oro en la frente del Sinaí.

 

 

La vida.

31 julio 2011

Las vidas son círculos… círculos próximos pero lejanos, separados unos de otros. En uno de ellos, las parejas, una pareja, discute; en otro se aman. En aquél un niño observa la gota de agua que recorre el labio de los grifos. Y así, la distancia y el olvido. En el que encontramos caminando junto al bar, un distraído sujeto le sonríe al mundo, apoyado en la barra. Todo lo demás es decorado y ensayos; La vida trascurre y discurre, un río que se repite y regresa.

El bofetón.

31 julio 2011

Despistar a los escoltas era fácil. Pero había que intentar hacerlo sin que resultara humillante. Al fin y al cabo estaban para protegerle… y no sólo de los terroristas o los dementes sino de quienes le admiraban o se sentían fascinados por la figura del príncipe, un heredero apuesto y rico, cualidades que eran destacables incluso entre las testas coronadas. Al final había descubierto el truco: hacerles cómplices. Se escapaban juntos, remedando aquellas correrías de juglares y escuderos paralelas a las de sus señores, y que confluían en la misma materia erótica. Había descubierto una gacela de ojos rasgados en la penumbra del disco-pub y hubiera jurado que la conocía desde siempre. Sus aventuras eran naturalmente fáciles, discretas y rápidas. Lo llamaba el privilegio, y sentía una cierta vergüenza de que todo resultara así, tan al margen de la conquista. Las chicas se le metían en la cama casi antes de pedírselo, y a veces eran ellas quienes lo pedían. Se acercó con la fatua seguridad de su parte y los siglos de apellidos y de títulos. Rozó su cara y ella le dio un bofetón que pasó casi desapercibido. Como un latigazo de luz, surcado desde un brazo suave y peleón.

 

En el COLE.

24 julio 2011

Salía del cole. Veía la vida hasta el día siguiente como una jornada interminable, llena de experiencias. Claro que no sabía qué era eso, se limitaba a sentirlo, y también en los ojos de sus compañeros, algunos de ellos amigos incipientes cuya cercanía se marchitaba con la tenacidad del aire. Afortunadamente, debió pensar alguien, la vida se transforma a cada momento, son los instantes de que está hecha la eternidad. En su entorno todo era interesante. Alex fruncía el ceño como su padre, que le iba a buscar. Sólo que era, ya entonces, mucho más guapo. A él no. A él iban a buscarle los ángeles custodios, como decía mamá, y la tata, que no era la tata de Alex, Ana, sino alguien mayor, alguien a quien quería tanto como no podía ser menos, después de mamar su leche como un chotillo. Pero no sabía tampoco que en este tinglado estaban ya mal vista la lactancia materna, un atraso, y lo de la nodriza era ya un disparate.

 

-¡Pásala, Alex!

 

Pero era muy cabezón. Se le quedaba mirando, embobado, sin atreverse a quitarle la pelota, que el otro niños sujetaba entre las manos, los antebrazos, la barbilla, una enorme pelota excesivamente inflada, ligera, antiporrazos, como era preceptivo conociendo el percal: niñatos de recreo probando la potencia de su imaginación, probándola ya con sus extremidades a punto de caramelo, creciendo en forma, potentes como las hormonas que les hacían cosquillas por la espalda y les incitaba a la risa y a la aventura, a volar y despreciar el peligro, a sentir cómo el mundo es pequeño, el universo diminuto, los adultos inexistentes.

 

-¿Por qué te llamas Alex?

-Me llamo Alejandro. ¿Y tú? ¿Por qué te llamas Felipe?

-No sé. -Se encogió de hombros, extrañado de su ignorancia, el pobre-. Pero me gustaría llamarme Froi, como mi primo. Mira -señaló una figura desgarbada que iba sacudiendo la badana a un coleguita- es aquél, el de la camisa fuera.

 

Alex es un intelectual. Lástima. Piensa.

-Entonces iban a confundirte.

-¡Ni hablar! A mí no me pueden confundir, hombre. ¡No ves que yo voy a ser rey!

-¡Ah! -Dijo Alex, porque sí lo había comprendido. Ya ves.

 

AMIGOS.

24 julio 2011

No tengo amigos. Se inventan formas de tener amigos, en el Facbook, en el Twitter, en los chats, en las discotecas, en los viajes, en los conciertos, en el fútbol, en la calle, pero yo no tengo ninguno. Soy incapaz de decirle a alguien: ¿quieres ser mi amigo? Y no tiene nada que ver mi condición física, el que sea enano, y jorobado, ni mi limitada inteligencia, que roza lo que antes se llamaba subnormalidad. No tiene nada que ver, porque otros como yo tienen amigos. Y pareja. Cerca de mi casa vive un mongólico, que ahora se llaman Down, viviendo feliz con mi hermana. Ella también es enana, y mongólica, pero sonríe y dicen que eso atrae a la gente. Yo no puedo sonreír, porque me partieron la mandíbula en el colegio, de un raquetazo, a los dos años, y desde entonces la tengo rígida como una vieja cacerola. Se me ocurren cosas como esta de la cacerola, que pongo sin saber qué quiero decir, pero me la imagino y me creo que es así, como si inventara una verdad. De niño quizás tuve algún amigo, hasta que los adultos los alejaron, como si ser enano y monstruoso se pegara. Como también soy algo tonto, carezco de malicia, y a veces me toco, ya sabéis, y siento cosquillas entre las piernas. Pero nunca me acerco a nadie. Una vez lo hice con mi prima, en el pueblo, y ella no se apartó, pero yo sí, porque no me han enseñado nunca qué hay que hacer cuando se quiere hacer eso. Pero eso no es tener amigos, así no se hacen, eso es otra cosa, seguro, quizás lo único que no sea, cuando dos están juntos o cerca, quizás sea lo único que no puede llamarse amistad. Tampoco amor. El amor es muy difícil de comprender para mí. Mi madre quería a mi hermana, que es más joven, y lloraba en silencio cuando ella sonreía a los chicos, que le gustaban mucho. O sea, cuando mi hermana estaba alegre, mi madre estaba triste. A mí me miraba poco. ¿Sabéis por qué os digo esto? Yo tampoco. Pero me apetece decirlo, como si me lo dijera a mí mismo, que tampoco soy muy amigo mío. Yo tampoco me quiero. Nunca pediría a alguien, ya lo he dicho, que fuera mi amigo. Me parece humillante loo de Facebook, eso que te invita a ser amigo de otro. A través de la tela de araña, como si la araña le dijera a la mosca: acércate, que voy a ser tu amigua. Y la mosca cayera en la trampa y le entregara sus patitas para que la araña se pusiera a lamerlas despacio, como un chupa chups sin azúcar. Tampoco sé por qué digo eso, ya que jamás se ha visto una mosca que le deje voluntariamente sus patitas a la araña para que se las chupe. Por muy joven que sea la mosca, ya sabe que se la quiere comer. A mí nunca me han chupado. Lo veo en las pelis, o lo veía, prque ya no voy al cine, tengo que ponerme en primera fila para ver algo, ni veo la tele, porque me pongo triste con todo: con los besos, con oos tiros, con los gritos, hasta con loos chistes. Me acuerdo de mi madre y de mi hermana, y cuando ellos, los de la peli se ríen, a mí me dan ganas de llorar. No sé por qué Si tuviera un amigo, quizás se lo contará, a ver qué le parecía. O mejor no, no se lo contaría, para no disgustarle. Supongo que los amigos se disgustan si uno, su amigo, está triste, digo yo. A lo mejor mi madre y mi hermana no eran amigas, o no podìan serlo. Mi padre se lo dijo un día, antes de marcharse con la portera, que era de Monforte: ‘Déjales vivir su vida. Es lo mejor que tienen’. Yo no entendí la frase, lo que significaba, aún no lo entiendo, pero no la he olvidado. Me despierto cada día recordándola, como si fuera una oración. Pero también me entristece, así que soy un latazo. Por eso, quizás no tenga amigos, porque me ven triste, y eso que, como soy casi ciego, mis ojos son raros, dicen, un poco azules, un poco grises, un poco verdes, un poco marrones. No parecen los ojos de un ciego, sino los de alguien que no tiene amigos, que no sabe hacer amigos, que no puede.

Diccio-mádico (1973) E-G

23 julio 2011

E: grito flojito.

 

EDUCAR: ¡Si tuviera ya valor para no educar a nadie!

ENTENDER: Huir de la máscara. Volver al ser.

EQUILIBRIO: (Anímico). Un pajarillo desnudo y frágil, que cae al menor viento. Algo

hermoso, pero inútil e imposible.

Fig.: Dinero.

ESCRIBIR: Oficio practicado para evitar la propia persona, o trasmitir los monstruos.

ESCRITOR: Los grandes escritores se mueven como sobre el filo de un cuchillo entre

el impulso creador y una fuerza no menos misteriosa que tiende a

estrangularlo. (Rof Carballo; ref. Arthur Koestler: El grito de Arquímedes)

ESCRUPULO: El e. refleja la antítesis de la creación; la inteligencia ajena a la razón,

pero con esa coherencia que define lo horrendo como efecto de lo

horrendo y el dolor como efecto de la herida, es decir, esa incoherencia

de lo coherente, cuando no se establece para definirlo un módulo de la

norma ligado a la autocomplacencia vital. Y es precisamente su carácter

destructor lo que refleja la antítesis en ese esquema intelectivo. Es el

empleo de la propia fuerza en contra de sí mismo.

Y, encima, es un coñazo.

ESTRUCTURA: Disipatía. Concepto termodinámico filosófico que libera energía.

Continuamente. El universo lo es; si no, todo sería uniforme.

ESTUPIDEZ: La 2ª acepción de DICCIODIARI es cita de Schiller, en Juana de Arco.

Contra la e., los propios dioses luchan en vano.

ESVASTICA: Signo hindú-chino aún anterior. Pío Baroja cree en su poder, según

manifiesta en su novela “La esvástica de oro”. Con la dirección de las

aspas a la derecha, simboliza buena suerte; a la izquierda, desdicha.

EUFORIA: Estado de animo que mágicamente transforma en buenos los malos regalos,

y en extraordinarias las personas vulgares.

EXCITANTE: Temo que mi asunto sea excitante; como no me agrada la excitación, lo

abordaré en forma suave, tímida y con rodeos. Así lo citó Arthur

Koestler de Max Beerbohm, en “Las raíces del azar”.

 

F: Ni fu ni fa.

FACILIDAD: Surgir espontáneo de la vida. (Gabriel Marcel)

FELICIDAD: Gastar más de lo que se gana, es cita de Valle Inclán.

FELICIDAD: Bañarse dos veces en el mismo río. Una forma de viajar, y no una

estación a la que se llega. Una mariposa que huye ante nosotros, pero

puede posarse en nuestros hombros si nos detenemos a descansar. Pero

sobre todo, la felicidad consiste en gastar más de lo que se gana, cit.

FIDELIDAD: Licenciatura del político. El doctorado es la traición.

FILOSOFÍA: Generalidad y esencialidad.

FIRST DAY: Today is the first day… Always…

FLORIZA: Embutido muy común fabricado con flores.

FOBIA: Compromiso de vinculación excluyente.

FOLLAJE: Coito realizado en lo más profundo e intrincado de la floresta.

FORMA: Disposición psicofísica placentera que poseen generalmente las personas

mediocres.

FORMA: La definición que sólo una persona mediocre está siempre en f., es de Somerset  Maughan.

FORRAJE: Parte proporcional de las bofetadas administradas por el forrador.

FREUD: Homologación de la geometría verbal.

FUEGO: Huevo absolutamente aberrante.

FUERZA: Obsesión de los cobardes. Sistema engendrado por la tara de la especie para

coadyuvar a su propia destrucción.

FULANO: Individuo sevicioso y torticero que, encima, comercia con su cuerpo.

FUNCIONALIDAD: El orden público es un correctivo de funcionalidad.

 

G: Tiene gancho.

GALAXIA: La nuestra – la de las estrellas, no la cafetería – tiene un eje de un trillón de

kilómetros.

GALICIA: El largo viento sobre el violín de la nieve, según le pareció a J. Mª

Castroviejo. ¿Que dónde y cuándo lo dijo? Pues en La Vanguardia, el 16 de

noviembre de 1973.

GANADORES: Los g. son directos. Los perdedores se pierden en… detalles.

GENERAL: Militar de alta graduación cuyos errores son siempre de los subordinados.

GERIATRA: Ser que pretende dar vida a los años o años a la vida.

GIBRALTAR: Finca andaluza ilegalmente adquirida por Inglaterra en una subasta a la

baja organizada en el siglo XVIII por dos o tres reyes, que se repartieron

otras varias finquitas.

GLOSA: Eufemismo con que algunas criaturas bienintencionadas denominan el plagio.

GREGUERIA: Espejismo en que los desiertos sufren inundaciones.

GUERRA: Arte de conservar la libertad de acción suprimiendo todas las demás.

GUERRA CIVIL: Tema crucial para un clan de diletantes.

Carta a los duendes. (1986)

23 julio 2011

CARTA A LOS DUENDES

            Mis traviesos amigos:

 

Después de buscaros incansablemente por doquier, sin éxito, decido poneros estas líneas animado más por mi desmesurado optimismo que por lógica o estadística. Ya me comprendéis, mi esfuerzo resultaría inútil, ya que la lógica os define como inexistentes, o mejor, no os define como reales. Y si mi conducta se ajustase a los parámetros estadísticos, aún más baldía iba a resultar mi pretensión, pues la estadística, en contra de su misma naturaleza mentirosa, no os contabiliza ni como entes falsos. Ambos caminos reflejan, una vez más la angustiosa paradoja de nuestra flojera mental, ya que, sabido es,  vosotros o existís, o no. Y en el primer supuesto, la lógica, la razón, el seny o el sentido común, debería concederos el atributo de ser o cosa que es; y, en el segundo caso, la estadística que señala con datos las mentiras, tendría que recogeros en su seno como bien amados seres mentidos, o sea, como mentiras.

 

Bueno, a mí se me da una higa  lo que de la anterior reflexión pueda alguien inducir, ya que la única causa sensata o insensata de que semejante dialéctica se origine no es otra sino la notoria incapacidad del bicho social que llamamos hombre para soportar la fantasía. O dicho de otra manera, la insulsa estupidez de la especie, que prefiere las moñigas de la política aullante o los estereotipos de la intelectualidad ramplona, o, peor aún, la malicia del comercio o la agresividad de los mandones, a la imaginación, a la utopía, a la creación.

 

Porque si yo os llamo a voces, queridos duendes de las cosas y de la gente, es porque sólo con vuestra ayuda podré sobrevivir. Y, tal vez, también anime a hacer más soportable la vida al prójimo próximo. De lo contrario, está claro que esto no hay quien lo aguante. Nos pasamos la vida de majadería en majadería y de susto en susto. Y por mucho que uno no participe íntimamente de tantas cuestiones nefandas, su polución salpica al más aseado y precavido. Tened en cuenta que en este pícaro mundo, nadie se escapa, hoy como ayer, de la injuria, de la difamación o de la calumnia, si en algo sobresale; y, si es discreto, su entorno cercano le procurará envidiejas sutiles, afrentas o sabandijas que le incordien.

Esto a niveles individuales, que tal vez resulten más aceptables por aquello de su escasa difusión – lo que no evita que para los interesados sea igualmente pernicioso – pero si nos metemos en el colectivo, ¡ ahí es nada ! Echad un vistazo montaraz y, si gustáis, hasta diletante, al panorama político, económico y social, que son las tres monturas que ponen bajo sus nalgas los jinetes del orden. Para cualquier político que se precie, el punto primero de su programa, y, a veces, el fundamental de sus principios, es la muerte: preconizar la guerra, la violencia, el mantenimiento de sus constantes patológicas, no sólo es fin y objeto sino también se identifica como lenguaje de convicción, pues los llamados “ líderes “ siempre apelan a los ejércitos y a la modernización de sus efectivos y medios de persuasión intelectual. Y no es posible dejar de comprenderlos, como dijo Spinoza que deben entenderse todas las situaciones humanas, pues ¿ de qué otro modo iban a cumplir los designios y acoplarse a los módulos de un sistema que considera normal gastar billones en bombas que, periódicamente, se arrojan los unos a los otros ? La economía es aún más excitante. Ya sabéis que llevamos una docena de años en crisis; antes hubo muchas otras, pero esta tiene la horrible particularidad de que nos toca a nosotros, quiero decir a quienes nada tenemos que ver con sus manejos. Todo empezó el día en que un jeque árabe fue a la Universidad y allí le enseñaron a sumar, y, un poco, a multiplicar; jamás aprendió a restar y dividir, aunque eso ya lo conocía experimentalmente, merced al adiestramiento secular de países justos, pacíficos y democráticos como Inglaterra, Francia, U.S.A., Holanda … Lo cierto es que la crisis vino porque el moro supo que le pagaban un duro por el barril de petróleo que luego los demócratas justos y pacíficos vendían a sus súbditos a mil duros. Claro que los beneficios marginales los empleaban en obras culturales y científicas, mejora de las prestaciones sanitarias, fomento del ocio y la creatividad, eliminación de los increíbles desequilibrios sociales, y, sobre todo, en desarrollar íntegramente los países pobres -de donde extraían las materias primas que enriquecían más a los ricos- proporcionándoles becas y dictadores, eliminando el hombre en el mundo y facilitando más y más trabajo en todos los sectores. El resultado es que por culpa del moro que aprendió a sumar, la economía se ha hundido. ¡Y luego dicen que es bueno saber! Menos mal que lo social marcha viento en popa. En lugar de masas manipulables a través del marketing, el dirigismo consumista de los medios de comunicación y la tendenciosidad perenne de la prensa, tenemos ahora en el mundo unos mil setenta y seis millones de chinos, y algunos más de las otras llamadas razas que piensan y actúan según su libre y voluntario albedrío. Lo malo es que no saben qué diablos es el albedrío, y no lo usan; pero eso es problema suyo. Las injustas diferencias sociales han desaparecido casi por completo, ya que los “diferentes” se van muriendo. Se ha controlado la natalidad – y encima regalan transistores de Taiwan – y el aborto es, al fin, un derecho, y no sólo un hecho, en todos los países desarrollados, donde, incluso, les pagan a las abortadoras en efectivos sus gastos. Se está pensando en instaurar un premio a la abortista más fecunda del mundo, consistente en dos docenas de cajas de anovulatorios y un millar de “containerts”, tipe máximum sensitivity. Parece descartado añadir un número de mini-féretros irisados equivalente al de muertes, digo interrupciones de la vida causadas. Y todo por el estilo; la gente, contenta a más no poder acude en masa a los “lugares de encuentro” que es como los sociólogos llaman ahora a los sucedáneos de comuna.

 

Todo, como veis, muy consecuente, muy dinamizado, muy colectivista, muy riguroso, muy explotador, muy apacentado, muy como siempre. Es decir, carente de la ruptura de moldes que supone la simple y llana imaginación, ausente de toda fantasía lejos de lo utópico, muy firme en el suelo, muy realista, muy “seamos pragmáticos”, muy voto útil y así.

 

Queridos duendes de las cosas y los sueños; volved si alguna vez habéis estado, venid, si nunca habéis venido. Entrad en el corazón del político y del general que no se estremecen ante la sangre  rota de un niño, mostradle la risa de los poemas y la sombra alada de los sueños. Enseñadles a ellos, a los manipuladores del dinero, a los mafiosos y a los violentos de qué color son los pensamientos de la creatividad, cómo son las palomas de la fantasía, cuando y por qué cantan en el alma los felices sonidos de la generosidad y del amor.

 

Mientras tanto, aguardaré en el rincón ajado, solo y triste, a veces asomando mis últimas energías al exterior como un testimonio de pervivencia que rehuye la hostilidad pero que la acompaña como el grito de los gavilanes y de las alondras al encontrarse. Porque, mis buenos, mis dulces, mis traviesos, mis a veces malvados y siempre ocurrentes duendecillos, vosotros, sólo vosotros, podéis sazonar este insulso caldo de la vida, y sólo vosotros trastocar el hediondo condimento de la mugre en una copa de perfumada manzanilla.

Vuestro siempre,