Diario de la guerra de Libia visto por un extraterrestre. (2)

Me han devuelto la primera crónica. Dicen en la Central que es poco periodística, porque el autor se dedica a opinar en vez de a informar. Yo no estoy de acuerdo, pero me callo, porque a partir de ahora les enviaré sólo una parte de lo que escriba, que es justo la que no trate de cosas que no piense. Como hacen los buenos reporteros, según parece. Hoy es el segundo día de la guerra de Libia, y, como estaba previsto, los franceses han golpeado primero. Tienen complejo desde lo del 40, y el agua de Vichy, y no perdonan a los USA que les salven tanto. El presidente también tiene un poco de complejo de alzas, y estaba de capa caída, como el español, así que les viene al pelo esto de la justicia bélica. Como dicen los chinos -los chinos lo han dicho todo- miran cómo se pelean los tigres desde los alto de la montaña. O cómo se ahogan los otros desde una playa seca. Los humanos son tan vanidosos que escriben tratados que llaman ‘el arte de la guerra’. En cierto modo es así, porque deforman la naturaleza todo lo que pueden. A Gadafi le paran los aviones, y ellos, los buenos, se dedican a volar y volar, o sea, a volar desde arriba lo que pueden abajo. Se ventilan los tanques de cuatro en cuatro, por lo visto. Así que no utilizan chicle. Los USA han enviado ciento diez misiles, para abrir boca. Seguro que han caído todos en las barbas de Gadafi, y no hay más daños que los previstos. El presidente USA, que es premio Nobel de la paz, hace honor a su título, como Godoy, ‘El pacificador’, y se ve que le gusta. Es muy leído, y seguro que conoce a Suárez, el otro Vitoria, y esas cosas de la guerra justa que decía ayer. Se me dan fatal las crónicas, o sea manejar los tiempos. Enviaré a la Central un plano de los que editan en la prensa, a colorines, con los gráficos de barras que prueban, faltaría más, que a este Gadafi se lo pueden merendar en dos pasadas, pero le darán algo de tiempo para soltar material. Y como no hay dos sin tres, mañana a seguir con las fallas. Esperemos que no acabe como la de San Andrés, que cada día anda más revuelta, y si no que se lo pregunten al otro santo, San Francisco, ahora que Fukusima intenta resucitar. ¡Qué mundo tan inestable! Muchos libios, al parecer, quieren defender a su líder, y otros quieren cepillárselo. Los ‘aliados’ les llevan ventaja: todos quieren cargárselo, y pronto. No importa Trípoli, ni Bengasi, ni nada de nada, no importa la táctica, porque con Libia el resultado no ofrece dudas, ni con el casquete rojo de Chaves haciendo patria. Así que vaya mérito, es como la carga de los húsares frente a los blindados de Rommel. ¿O era Patton?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: