El funcionario del emperador. (Historia de Li-Tao y U-Ti). 37

-¿Por qué no la compramos,  Hi- Cheu?  Podríamos llevarla a palacio y estudiarla.

 

U-Ti mostraba en sus manos unas piezas de oro.  Eran planas, sin señal ninguna.  Los pesadores y cambistas se encargarían de ajustar el precio.

 

Hi-Cheu la miró escandalizado.

 

-Hermana,  -era el título más solemne que el príncipe podía darle. Esto la asustó- no sabes lo que dices…  La Gran Tortuga es patrimonio del pueblo, un tesoro que ningún ser humano podrá comprar.

U-Ti reaccionó enseguida.

 

-Pero Hi-Cheu, el Emperador no es un ser humano.  Él sí puede comprarlo.

 

El príncipe sonrió.

-Nuestro padre no necesita comprar nada,  U-Ti.  Todo lo que hay bajo el cielo le pertenece.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: