¿Y qué es eso de Malaquías?. (Enla corte del rey de Castilla). 170

-¿Y qué es eso de Malaquías?

-¡Pues lo de los Papas! ¡El fin del mundo!

El poeta sacó un libello que se llamaba ‘Nostradamus profeta del Acuario’. El título cabreó muchísimo a Vignón, que se arrogaba la propiedad intelectual de la Biblia.

-Lo de los profetas mola. Es como el arte moderno. Ni pies ni cabeza, pero muchos lo siguen con los ojos cerrados.

-Ni hablar. Escucha esto -Empezó a leer, y la mitad en latín. Un horror. Pero no podía pararse. De vez en cuando miraba sobre las lentes, y decía eso de: ¿Lo veis? Viene a cuento. Nada de acertar por chiripa, como el burro de la flauta.

Le miré con un pelín de sorna, recordando mi pierna rota en la infancia lejana y el reposo del guerrero, con Hopalong Cassidy y el libro de los Papas. Abrí la boca para citar a mi padre, que era una autoridad en la materia, y a quien empezaba ya a dispensar una confianza inútil, como la experiencia. Pero me callé, y asentí. A lo mejor en la versión de ‘El Poeta’ se había ampliado el número de los hombres, o de los nombres, claro. No sé por qué cuando me acuerdo de mi padre le añoro, y eso que nunca nos hicimos caso, más bien al contrario. Como aquel día.

-Miguelito, el matrimonio no está hecho para nosotros. Lo de las mujeres es un pestiño, créeme, si no las necesitáramos seríamos más felices. O simplemente felices -argüía, elevando el índice como argumento fálico, supongo.

Yo me escandalizaba. Siempre he sido un pusilánime, razón suficiente para no tener amigos. Los del Club es una asociación de pusilánimes, claro. O cosa peor. Por eso nos llevamos bien.

-¡Y qué me dices de mamá!

Porque hasta una determinada edad, la madre es tan única como el silencio bajo el mar. Una cursilada real, o sea, que deja de serlo porque la naturaleza nunca es hortera, sólo sucia, depravada, odiosa y casi siempre mezquina. Excepto por el sol, que nos regala el día, un orto de ascuas y un ocaso de fuego frío. Todo lo demás son normas, domésticas formas de arte, o sea, de lo que hasta Kandinsky creíamos que lo era.

A Lonsoles, que había sido invitada de ‘quinto milenio’, le interesaba lo de las profecías. “A ver cómo salimos en la foto” -le había encargado su boss, el gran Patacero, que confiaba en camelarse al futuro, a pesar de las ironías de Valery con que  ‘el futuro ya no es lo que era’, frase atribuida a otros, como todas. Lonsi adoraba las ‘sesiones’, y durante meses fue asidua a las de la Casa, en las que permanecía calladita, en un rincón, admirando los ectoplasmas  regurgitando las voces que salían del velador.

-Pues que lo pasen -decía refiriéndose a lo facilón de los modernos.

A Guardiola se le llenaban los ojos de lágrimas -El Púas las llamaba ‘torrente desbocado’ y le palmeaba la espalda con sorna- cuando ojeábamos, en plan masoca, ‘Futura grandeza de España según notables profecías’.  Estaba tan cargado de razones el libro que Catón a su lado era un comediante, un farandulero sin patria. Un día se lo pasó al Cura, que venía de excomulgar a un republicano por escupir en la acera. El Cura no era cura, que esos suelen saber más y no ser tan extremos, sino el abuelo de Silva, que había sido seminarista y que conservaba los hábitos.

-Lo del seminario imprime carácter, aunque no te hayan ordenado, así que yo soy casi obispo, porque ya estoy crecidito.

Lo que estaba es como un cencerro. Excomulgaba por escupir en la acera, ya digo,  y repartía los domingos unas octavillas llamando a la revolución cristiana,  la fundación de una nueva Roma en Villarejo de Salvanés y al asesinato de toda la Curia, Vaticana y doméstica, para darles la palma del martirio.

El Cura ojeó el opúsculo, que venía adornado con escuditos y estampitas, y se subió a la caja de cervezas, para dar el sermón. De reojo miraba a las chicas, y se estiraba el roquete, que así llamaba a su camisola blanco-sucio, que portaba como el uniforme de la Marina.

-Estas visiones predicen lo que la Iglesia Católica incorpora a su tradición más o menos profética, o sea.

Echó un vistazo. Lonsi se acomodó en el taburete de apoyo.

 

-Lo que importa más es que son todas mujeres. La voz del espíritu, la dea mater, la loba romana, Gea…

 

Le interrumpí con un tirón del cíngulo, que así llamaba a sus tirantes, anudados como un cinturón, ya ven.

 

-Pero hombre, cura, no seas pelma. Que estamos en sesión.

 

No se inmutó. Declamaba como un lord victoriano de gira por Bombay, en su elefante.

 

ISABEL CANORI: Nació en Roma el 21‑2‑1774 y falleció el 5‑2‑1825.  Ayer, como quien dice.      Escucha con más atención Miguelito, que eres un pedazo hereje como tu abuelo y esos dos tíos que mira por donde he excluido ya de mis oraciones.

 

-Esa señora era una histérica -dijo Silva-. Pero bueno, lo mismo tenía razón.

-No son razones, querida, no son razones lo que se debate. Bueno, no se debate nada en realidad. Lo tomas o lo dejas.

-Lo dejo -Guardiola sacó el llavero-. Voy a pasear al gorila.

 

Lonsoles inició el movimiento pendular de alzarse y bajarse casi al tiempo, porque lo del gorila merecía cierto interés. El Cura seguía por su cuenta, leyendo y acotando como un escoliasta del medievo.

 

‘ En sus visiones se reproduce la imagen del árbol y en todas existe el factor común de la magnificencia o el estruendo y esa singularidad peligrosamente subjetivizadora de las confidencias directas emanadas de Dios o del cielo.

 

… Los Cuatro Arboles. En la visión el Apóstol Pedro desciende del cielo revestido como Pontífice y dirigiéndose a los cuatro puntos cardinales los bendice, brotando del centro de cada cruz un árbol luminoso’

 

-¡Un ecologista! -Saltó El Púas.

 

‘Tras escoger a los “mejores” de los miembros de la Iglesia, simbolizados en cándidas ovejas, los refugia bajo los árboles, dejando a los demás aparentemente abandonados; en efecto inmediatamente se desencadena un cataclismo que simboliza la vengadora mano de Dios y que arrasa a los impíos.’

 

-Ya estamos con el Antiguo Testamento. A machacar enemigos. ¡Qué Dios tan bárbaro!

-Hay que leer entre líneas, y Dios escribe derecho con renglones torcidos., Parece mentira… Los demonios destruyen y escarnian a placer. Jesucristo le dijo que se trataba de la Iglesia que bajo sus ramas acogía, por los méritos de la Redención, a sus fieles.

 

-Pues yo prefiero que no me acojan. Que me dejen suelto.

-¿Y qué tiene que ver con España y lo de la grandeza?

-Pues como Nostradamus con Las Malvinas. Las ganas de interpretar. Esto no son ecuaciones, jovencita.

 

-Nuestra opinión -El Cura se pone solemne y habla ex catedra cuando huele las hembras- es que no cabe en absoluto acudir a una referencia hispana, como hace López Galua. Se trata sin duda de una visión emanada de la constante dicotómica, entre el bien y el mal y de la obsesión complaciente de los que a sí mismos se consideran elegidos. Los cuatro puntos adoptan la coherencia de la figura en cruz y, así mismo de la Universalidad tanto de la salvación como de la catástrofe.

 

-Y sé lo que pasa -apunté. Me había llegado la iluminación, como a Saulo cabalgante-. El Centenario. Un nombre propio para las grandes ocasiones.  Y no hagas jueguitos de palabras, que se nos escapa el percentil

 

-¿Que ya tienes cien años, Eme? -preguntó Rosmery, la cuñada del exorcista, que se había apuntado al bombardeo. Rosmery era la mujer más feliz del mundo, porque nada le daba gustito, y eso es demasiado-.

 

-Pues casi -dijo Guardiola, que se había vuelto para coger un manejo de dátiles. Maqui no comía plátanos, excepto los de Canarias con pintas-. Pero se refiere a lo de siempre, que si el milenio, que si el centenario… ¡El sistema métrico decimal! Y por cierto, lo del cometa sí se asocia a terremotos y erupciones volcánicas. Tácito y Séneca lo hablan de Pompeya y de Macedonia, y los Hechos de los Apóstoles.

 

El Cura rezongó.

 

-Oye, Guardi, no te permito seguir haciendo el cursillo de humanidades por correspondencia. Ni que fueras candidato al saber y ganar, quincuagésimo novena edición.

 

Bueno, eso daba igual. Había nubes negras y Maqui olfateaba el viento, así que suspiré y seguí escuchando. Me acordaba de Terminator, un cyborg mortal casi inmortal, que busca su futuro. ¿Por qué no iba a ser el nuestro? Se lo diría a Isa en la próxima sesión: ‘Isa, haz una tirada a ojos cerrados y piensa en mí’. ¿Pero por qué un robot de muerte? El ángel de Metrópolis, recortado contra el cielo de Madrid como una puerta a la eterindad. No, eso era un pelín exagerado. Como una ventana, eso es, como una ventana al infinito.

 

-… El 15 de octubre de 1818 a la vidente le fue mostrado un mundo lleno de vicio sumergido en las perversas máximas de la filosofía moderna y recorrido por un demonio feísimo, que impone la renuncia a la fe de Jesucristo.

 

Sospechábamos que El Cura metía morcillas, pero echando mano al Chinchón todo se aguantaba en el sopor de la siesta. Nada mejor que una lectura en el refectorio, sosiego y Apocalipsis. Una tortilla paisana servida por un cyborg en el puente de la Death Star.

 

-… En un espeso bosque le son señalados cinco árboles corpulentos que, representan las “cinco herejías modernas… en oposición al Evangelio y que buscan la destrucción”.

 

…En un espacioso arsenal los Ángeles se disponen a restaurar una nave, que es la Iglesia, y en su diálogo con Jesucristo, éste le confirma la paz que Dios dará a su Iglesia tras la terrible tempestad por la que ha de pasar.

 

… Pedro y Pablo descienden del cielo cazando a todos los espíritus diabólicos a los que encadenan, mientras el mundo queda envuelto en celestial resplandor símbolo de la reconciliación entre Dios y los hombres. Los ángeles llevan ante el Trono de Pedro a los escogidos refugiados a la sombra de los cuatro árboles y del estandarte de la Iglesia Católica. La visión finaliza con la reorganización de la Iglesia y su veneración universal.

 

-O sea, que acaba bien.

-¿Y por qué no? Be happy.

 

El Cura se largó un trago del anissette, que es bebida casi francesa, o sea volteriana, mucho mejor que la absenta, una cosa extraña porque se mezcla con agua. Al whisky se la echan para que dure más.

 

-…La última manifestación profética o simbólica de la venerable Isabel Canori Mora se refiere a cómo el Señor Jesús le manifiesta que reformará la Iglesia y formará un nuevo apostolado, con un nuevo Pastor, enviando al Divino Espíritu, a renovar la paz de la tierra. Envuelve en el misterio otras revelaciones acerca de una muy gran obra que tendrá lugar tras un “profundo trastorno del mundo”.

 

-Ahí quería yo llegar. ¡El anticristo! ¡El fin está cerca!

-¿Pero es que no puede evitarse tanto follón? O sea, que del Antiguo al Nuevo Testamento no media ni un charco. El mismo dios pirado.

 

-Así que se mantiene la constante escatológica y la fervorosa lucha de la verdad contra el error. Las “cinco monstruosas herejías” son el panteísmo, el racionalismo, el protestantismo, el modernismo y el comunismo, tendencias del pensamiento y de la acción  utilizadas por un exégeta con demonios que  asusten y ángeles que  deleiten. La convulsión interminable de sucesos envueltos en sangre con la que la historia crispa su devenir hace que referencias semejantes sean aplicables a cualquier momento.

 

-Lo que yo digo.

-Qué.

-Pues eso, que sirve para un roto y para un descosido.

-Qué

-Lo de las profecías y ese lenguaje tan ambiguo.

 

– Llega el capítulo XX del Apocalipsis: “Y vi bajar del cielo un Ángel que portaba la llave del abismo, en sus manos una gran cadena. Y prendió al dragón, la antigua serpiente que es Satanás y le ató por mil años. Y le metió en el abismo y lo encerró y puso un sello sobre él para que no engañe más hasta que se cumplan los mil años.”

 

-Lo de Hitler. Bueno, y más. Lo de los mil años. Mi tía Paquita decía lo mismo: ‘Franco va a vivir mil años por lo menos. Se lo merece’.

 

Una respuesta to “¿Y qué es eso de Malaquías?. (Enla corte del rey de Castilla). 170”

  1. Rodolfo Plata Says:

    EL CRISTIANISMO PURO es eterno y puede soportar los cambios de paradigmas que se dan en el devenir, enfocarse de diversas maneras y enmarcarse en diferentes contextos, culturas, modelos y religiones; de todas maneras permanece inmutable. Debido a que la doctrina y la teoría de la trascendencia humana que Cristo ilustró y predicó, tiene un valor genérico y universal; por ello, pudo injertarse al judaísmo y mantenerse en el oscurantismo privado de la luz de la razón durante dos milenios, sin asfixiarse, cegarse o extinguirse. Y también puede enmarcase en el helenismo, el hinduismo, el budismo, el sufismo. Soportar el cambio de paradigmas, y crecer y desarrollarse en el ateismo, el desarrollo humano, el empirismo, el escepticismo, el humanismo, el misticismo, la nueva Era, la modernidad, la post modernidad, racionalismo, y el sincretismo. El reto es sacar el cristianismo del oscurantismo judío, a fin de que la trascendencia humana refleja en Cristo ilumine al mundo. http://www.scribd.com/doc/42618497/Imperativos-Que-Justifican-y-Exigen-Urgentemente-Un-Nuevo-Enfoque-Del-Cristianismo-a-Efecto-De-Afrontar-Con-Exito-La-Crisis-De-La-Modernidad

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