“Sin disciplina no conseguirás nada”. (En la corte del rey de Castilla). 111

 

“Sin disciplina no conseguirás nada”. Lo oía tanto que ya era un peso en el centro mismo de su respiración, un ardor que le ahogaba. “Tienes que hacerlo con técnica, aprender. No basta la intuición, ni siquiera la capacidad”. ¿Y el talento?, le peguntaba, buscando ejemplos fuera de él mismo, que se reconocía limitado y vulgar. ¿Bastaría ese don, algún don especial, esas cualidades que nos distinguen, con las que nacemos porque Dios las regla y se complace en ellas? “No basta. Y pensarlo ya es un error. Y un pecado”. Él quería honrar al Gran Padre, y la forma de hacerlo, ¿por qué no?  podía ser ésa, despertar su instinto. Además… le costaba mucho menos. Y allí, en el Limbo, ni siquiera veía crecer las alas de sus ángeles. “¿Será otro mi Dios?”, soñó que decía, pero no era una pregunta.

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: