Y ahora voy yo. (En la Corte de Felipe. 62).

-Y ahora voy yo.

Me sobresalté.

-¿A dónde?

Fue una pregunta retórica. Silva se despertó del todo, sacudió mi maxilar dulcemente y se secó las babas, que ya formaban una pátina familiar en su piel, como la telilla de un arácnido laborioso.

-Pues a la vida.

Y siguió leyendo, conmigo.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: