Un vigilante en la sala de El Bosco. (La corte del rey de Castilla. 28).

Un vigilante en la sala de El Bosco

llevaba en brazos el lema. Fue sencillo. A partir de ahí todo era seguir el rastro por el Museo.

Pasamos a  la sala de los Flamencos. Bueno, fuimos al Jardín. Nos miraba y nos atraía, como las sombras del viejo palacio de Brandeso a Bradomín. A la derecha vemos la primera antena parabólica del mundo. Y se observa cómo te la clavan y te la juegan. Al centro una piscina redonda, de orgía templada y a régimen. El Paraíso es más aburrido. Las mujeres han perdido su atractivo desde que dejan que los tíos o tías las besen con un chicle en la boca.

Y aquí empezó la otra parte de la historia. La vi por tramos, como una escalera que subiese al cielo para pelear con los ángeles.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: