Archive for 31 enero 2010

Manual para padres

31 enero 2010

Viaje con niños

El padre mayor es sufridor por naturaleza. Digo por la naturaleza de serlo, que le obliga a intentar hacer lo que otros hacen y hacerlo bien. Es la única razón de que viaje con niños. Con sus niños. El padre mayor deberá leer atentamente lo que sigue y luego hacer lo que le de la gana, pero a sabiendas de lo que se juega y llevándose una caja sin empezar de lexatin o de passiflora, si es bucólico y naturópata.

Todo empieza con la decisión. Tomar la decisión de viajar con niños se hace en momentos de gran soledad emocional o de euforia, que viene a ser lo mismo. Ya lo dijo el poeta:

En este mundo hay tanta soledad

que llenaría todos los huecos

del universo.

Y no es una exageración, bien mirado. Pues cuando se está en esos instantes que son igual que la eternidad, todo parece posible, incluso deseable, realizable desde luego y casi necesario.

-Por el bien de los niños.

La infausta coletilla de los abuelos, que ha pasado al padre mayor. Ahora los abuelos callan y disfrutan, y su papel ha sido usurpado por los padres mayores.

Una vez tomada la decisión llegan los preparativos. Hay dos clases fundamentales, según vayan a ir en coche o en avión u otro medio de transporte ajeno.

El viaje en coche tiene el aliciente masoquista de la conducción. La madre no conduce, o conduce poco, o el padre mayor no se fía, o entiende mejor el coche. En fin, que se carga con el estrés añadido del tacómetro. El padre mayor sabe que va a cansarse, que se pondrá de mala uva, y que se arrepentirá, pero le da igual, porque no puede eludir su rol de padre dinámico, doblegador de dificultades y repleto de iniciativas juveniles. Es el primer paso a viajar con fisioterapeuta incorporado.

-O con chófer.

……………………………………continuará………………………………………………………….

Jubilación

31 enero 2010

A los 67 y marchando. Con el tiempo, a los 68, 70… ¿Y por qué no? La cuestión es otra: ¿Por qué ahora? El gobierno, este gobierno, ha descubierto la piedra filosofal, el tesoro de Salomón, la lámpara de Aladin, hoy Aladdin, las ollas de oro del arco-iris, la cueva de Alí Babá. Por ahí va la cosa… ¿No habrá cuarenta ministros? Pero esto no es un ‘argumentum ad personam’, nadie se de por aludido. Dense todos en general, incluyendo la clientela del partido, los paniaguados del cónclave, la masa subvencionada, y ninguno en particupar, porque nadie tiene culpa, ni redaños ni personalidad en este monipodio. La cuestión no es si nos jubilamos o no más tarde, o las tablas de mortalidad, o la ausencia misteriosa de rentabilidad en los planes de pensiones… Sino: por qué. Ni siquiera por qué ahora. Sólo: ¿Por qué? Porque estamos sobrecargados de presupuestos para asuntos inútiles y gestores ociosos, porque tenemos una inflación de funcionarios casi mayor que la inflación normativa, porque no hay leyes claras y sí un maremagnum de leyes, estatales, autonómicas, municipales.., porque usamos el dinero de todos para sólo unos pocos, porque la partida de bolis para los patresconscripti, léase diputados, es de veintitantos millones de euros, toma ya.

¿Alguien da más?

Porque claro, si no nos jubilamos, seguimos cotizando y no se pagan pensiones, seguro que da para más el presupuesto.

M

29 enero 2010

GLAUCA

M. vio –era otro pero se vio en él- que se le estaba poniendo la cara de zanahoria, o sea del burro que no puede alcanzarla, o sea del burro que cae en el reclamo…. Pero era ya tarde –supuso mirando al otro- para cambiarla.

MADERÍAS

El insulto fue una piedra en las olas; apenas se notó. Pero los ojos de ambos se cubrieron con el cendal gris de la tristeza.

INFANS

La niña le miró, sonriendo. ‘Te quiero’, dijo a media lengua. M. no necesitó más chistes durante todo el día.

GENUS

‘Los perdedores siempre estamos hablando del pasado, de lo que no hemos hecho…’. M dejó la copa sobre la mesa y escrutó su alrededor. Pero ya no le miraban ni los camareros ni las chicas de otras mesas.

Manual para padres

29 enero 2010

Educar a un niño… ¿No estará mal planteado? Bien, imaginad una casa vacía, y un montón de objetos, muebles, utensilios… para ¿decorarla?. Al final, como los diseñadores “modernos” dejareis los cuadros recostados en las paredes, sillas en rincones, como semáforos o guardianes, camas aguardando que por los ventanales entre o se vaya la luz para descansar. ¿Hay alguien de acuerdo con vuestro estilo, esa disposición de las lámparas y el chiffonnier –si es que sabemos exactamente qué es eso, y no es una raza de gato- o el tono de la pintura… Pues un niño es infinitamente más complejo que ese espacio muerto, que vive sólo con tu calor y no por si mismo, que ni siquiera es una porción de la naturaleza que podría, por si misma, alcanzar significado. Un niño eres también tú.

Y ahí comienza el secreto. ¿No lo dijo Jesús? “Si no os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos”. A mí eso siempre me ha sonado a Peter Pan, o sea que lo copiaron para Peter Pan. No es malo copiar, lo bueno, desde luego, como cuando Harry Potter acude a los ancestros y a los mitos, a veces la única verdad. Y ahora vamos a fijarnos un poco en dos o tres tipos de padres. Por ejemplo, los que ya han superado los torpes años de la primera juventud.

Ser padre mayor tiene sus ventajas. ¿Qué es ser padre mayor? Digamos que no tiene nada que ver con el carácter, o el estado de ánimo, o la energía vital. Sólo con los años tal cual, que imponen un cierto aspecto físico y conllevan una historia, maestro de la vida. Pero ojo: eso no significa que los padres mayores hayan aprovechado bien sus enseñanzas. Los padres mayores a veces no lo saben, no saben que lo son.

M

28 enero 2010

M sintió el golpe de aire en su cara. Cuando cerró los ojos, la ventana, de par en par, reflejaba los juegos de luces en el jardín. El ovni sobre El Escorial desapareció como había llegado.

No iba a atreverse. Si al menos contase con alguien para la ceremonia, alguien que le tocara, a quien poder tocar, como en una secuencia de energía. Recordó a M.M. en su apartamento de N.Y., y sintió nauseas. Eso es lo que posiblemente percibió ella antes de pulsar el timbre. Pero ya era tarde. M regresó a casa con la nota y el manuscrito y tomó su dosis de Membutal.

La bombilla iluminaba un cielo seco. Aquel paisaje mediterráneo, gastado, y los motores de la noche. M se asomó al balcón y retuvo entre sus ojos durante unos segundos el murmullo de las terrazas veraniegas. Luego cerró la doble ventana y puso la tele, esta vez para el ciclo de cine de Kurosawa.

M arrojó al fuego el Edicto de excomunión. ‘El obispo leproso’, farfulló, la esperanza perdida. ‘Los artículos de M. Vicent hay que leerlos en una catedral’. Eso era el día del fin del mundo.

Diario de Anita bebé

28 enero 2010

día 1

He abierto un ojo, y lo vuelvo a cerrar. Nada interesante, por ahora. Mucho ruido, eso sí. Comprendo que los mayores hablen tan fuerte: si no, apenas se entenderían. Me han dado un biberón riquísimo, y me han puesto limpita. Qué gustazo. Mi mamá está contenta conmigo, pero me observa como si yo fuera a romperme, o a desaparecer. No me quita ojo de encima. La pobre se va a hartar de verme, pero no lo sabe. Las enfermeras me tratan con menos mimo, como a un paquetito semifrágil que embalan y desembalan. Ha llegado el médico de niños, se empeña en que le agarre los dedos y camine, me mete una cuchara en la boca, enchufa una linterna en mis oídos… En fin, a eso lo llaman reconocimiento. Pues sí, empezamos a conocernos. Mi papá va y viene, y cuando regresa trae siempre algo, cosas que mi madre no mira, porque deben ser poco útiles, flores, chupetes, más flores, tetinas, calientabiberones… Hace un rato, antes de que mi padre volviera, me puse a llorar porque recordaba los viejos tiempos fáciles, como no tenían chupete, me taparon la boca con la tetina de un bibi. Inspiration. Esa soy yo, la del tapón en la cara.

Haití

27 enero 2010

A los supervivientes, héroes de los días.

Nombramos héroes antiguos, cuyos ecos, entre sombras

del tiempo, como recuerdos imborrables, nos admiran:

Odiseo, El Cid, Lincoln, Jesús, Alejandro, César, Hipatia,

Homero, Cervantes, Eneas, es decir, Virgilio, y tantos

de los que son y otros que nos preguntan: ¿por qué?

Hasta hoy… ¡después de tanto!

No he sabido que la vida

es un don mayor que la ebriedad;

¡si Claudio viviera,

qué notas tañería su arpa!

viendo cómo os aferráis

al gaznate de la muerte

y le mordéis la yugular

haciéndola huir… ¡Héroes

de la excelsa pedagogía

que presta al mundo vuestra

imagen!

Ojos, fijos ojos, estatuas vivas

para la eternidad, ese instante.

¡Envidian los dioses la fiereza

de los mortales! ¡Quién pudiera

revivirse, para decir a la muerte: hola!

Diario de Anita bebé

27 enero 2010

Día 0

Hoy voy a nacer. Por fin. He estado explorando la zona de paso, y no sé cómo voy a arreglármelas. Ya veremos. Aunque no soy tan cabezona como mi madre, por mí no va a quedar. Alguien dice que empuje. ¿Cómo sabrán que estoy preparada?. Allá voy. ¡Vaya grito! Mi madre está enfadada; como siempre. Ahora no es sólo con mi padre, hay más gente. Me llevan de paseo, pero no quiero distraerme. Yo sigo empujando, al fondo hay una luz blanca. ¡Qué fastidio! No tiene colores, y me hace daño. ¿Qué es esto? ¡Vaya modales! Pues claro que lloro, es mi forma de hablar… me temo que los mayores son un poco tontos, no comprenden fácilmente. ¡Puaf! Me echan cosas en la nariz, en los ojos… Espero que terminen pronto. Así se creen importantes, los pobres. Mi madre me mira. No le gusto nada, dice algo de sapito o gatita, aunque en ella eso debe ser un elogio. Tengo sueño, pero hace tanto frío… Nadie me tapa. Me llevan a una cuna transparente, calentita. Bien. Ahora tengo hambre. Pido comida. Nadie me atiendo. La pido más fuerte. Una enfermera distraída me enchufa agua. Protesto, pero no se da cuenta. Sigo llorando, claro. Ami lado otros bebés hacen lo mismo. ¡Es la repanocha, un concierto de neonatos! Uno mira sólo. Está un poquito débil, pero yo sé que pronto se unirá a los demás, y protestará. ¡A ver si os esteráis, grandotes! Por cierto, ¿dónde está mi padre? Veo una nariz como la de mi padre por allá. Es él. ¡Qué hace que no me lleva? Está hablando con la chica distraída. Seguro que mi padre le dice lo del agua. Menudo es. ¿Qué pasa? Pues me dejan aquí y me traen más agua… ¿será verdad que las mujeres mandamos más que los hombres? Bueno … No hay mal que por bien no venga: aprenderé para el futuro. Y ahora, a berrear un poco, que nadie descanse: ¡es nuestra revancha!.

N

26 enero 2010

N

PORQUE SIGUE A M

(Y seguirá el mismo destino: el cajón).

CASTILLA

El profesor, solo ya para siempre, ojeó el incunable. Miró la conjunción de Venus y Júpiter y dirigió su último recuerdo al efebo. Luego, como Petronio, ingirió la adormidera. Por fin era feliz.


WALL

-¿Boadilla?

-Sí. Un sitio donde pasea Botín con su caballo blanco alanceando banquitos.

TINTA

    (O sea, N.) anotaba…cuando veía que la palabra y el pensamiento -normalmente los de otros- manejaban el mundo. Pasado infeliz.

Al otro lado

26 enero 2010

El pájaro soñador, que iba con los ojos cerrados, como si le guiase un piloto automático, sobrevolaba la parte más profunda del valle. Dos ríos de cauces antes casi paralelos convergían en un punto, y poco más adelante una cascada de doscientos metros en vertical simulaba un acantilado de espumas.

-Ya lo comprendo: la entrada está al otro lado del agua, como en las películas.

-Me suena más al otro lado del espejo, ya que estamos… Y por cierto, dime cómo vamos a bajar hasta allí…sin mojarnos.

-¡Muy gracioso! Que Alex vaya contigo en brazos, y tú Anita, conmigo. Ya nos arreglaremos.

Fue más fácil de lo previsto. Aterrizaron en una mesetilla de la que partía un camino de cabras hacia el fondo del cañón. Por fortuna las rocas erosionadas formaban una especie de pared, que como un biombo ocultaba la altura y con ella el abismo, a pocos metros de sus pies.

-Y ahora, ¡a estudiar! –Alfonso miró a Anita, y aquellas terribles palabras causaron el efecto buscado. La niña se agarró fuertemente a la mano de Laura, pidiendo ayuda en silencio. Tan reacia al estudio como a las comidas, tenía un secreto para aprovechar al máximo uno y otras. Pero era un secreto celosamente guardado. Tanto que-como sucede a los índigos habitualmente- ni ella misma lo conocía.